El mundo de las redes sociales volvió a vivir una mini revolución digital cuando el martes 07 de noviembre Twitter duplicó la extensión de sus tweets: de 140 a 280 caracteres.

La red social que se caracterizaba por su brevedad, inmediatez y rapidez cayó de rodillas ante la demanda de sus usuarios para expresarse con más caracteres. El cambio, sorpresivamente, no fue duramente criticado como suele ser tradición de muchos cambios en las redes sociales (un ejemplo es Facebook y la sección de “Explorar”).

Los fundadores de Twitter han defendido su estrategia de las pocas críticas que les han acusado de haber cambiado uno de los sellos más representativos de la red social. “¡Ampliamos el número de caracteres! Queremos que para todo el mundo sea más fácil y más rápido expresarse”, fue lo que tuiteó el grupo en su cuenta el martes.

Creo que la modificación de caracteres es muy importante para la historia de las redes sociales. Muchos podrán pensar que se trata “solamente de un insignificante cambio de extensión en una plataforma digital”. Pero debemos ir más allá. Estoy de acuerdo con la mayoría de críticos que aseguran que Twitter ha perdido una de sus características que le diferenciaban de Facebook o Instagram. Y esto es muy peligroso para su existencia. Hemos sido testigos de que en el universo de las redes sociales, las que sobreviven son porque ofrecen una experiencia única y original al usuario.

Por ejemplo, ¿por qué utilizar ambas, Instagram y Facebook en vez de solo una? Basta con preguntarle a cualquier Millennial para saber la respuesta: “Porque son muy distintas. Instagram se enfoca en la publicación de fotografías y videos con poco texto y captions creativos. Facebook es más un hub de noticias y eventos de conocidos y de medios de comunicación y empresas que nos interesa seguir”. Sea la definición que se le de a estas redes, la clave es el factor de diferenciación que crea esa “necesidad” de tener una cuenta en ambas.

Twitter está (o estaba) entre esas redes de preferencia. Pero ahora ha sacrificado uno de sus factores de diferenciación. Antes suponía un reto para la creatividad del usuario, un juego de palabras que nos ayudaba a decir y expresar lo que en realidad era importante. Era información útil (dependiendo qué cuenta siguiéramos) de manera inmediata y breve. Sé que 280 caracteres también es relativamente poco. Pero es más de 140. Es distinto… ¿pero será una ventaja o desventaja a largo plazo?

Espero estar equivocado. Quizás este es solo uno de esos cambios que harán a Twitter más fuerte y mejorarán la experiencia del usuario. Pero eso solo lo sabremos con los datos venideros. Mientras tanto, los usuarios activos se mantienen en 330 millones aumentando levemente… poco a poco o casi nada.

 

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