La prisión donde el líder sudafricano Nelson Mandela pasó 18 años detenido instaló un proyecto de energía solar que reduce a la mitad del consumo de combustibles fósiles.

La cárcel cerrada y convertida en museo en 1996 se ubica en la isla de Robben (Isla de las Focas), frente a las costas de Ciudad del Cabo en Sudáfrica.

El sistema en Robben producirá casi un millón de kWh de electricidad al año, ahorrando el consumo de 235 mil litros combustibles fósiles al año y reduciendo en 820 toneladas las emisiones de CO2. El proyecto tuvo un costo de US$1.7 millones (unos Q12 millones 450 mil) .

El Gobierno sudafricano desea que el proyecto se convierta en un modelo global basado en las energías limpias.

La prisión declarada en 1999 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco es hoy un popular destino turístico que recibe a más de dos mil visitantes al día y aloja a más de un centenar de guías turísticos y empleados del museo.

El proyecto fue construido por Sola Future Energy y ABB, consta de una granja fotovoltaica solar de 1,960 módulos, una instalación de almacenamiento de baterías de 2,420 celdas y  dos generadores diésel como sistema de emergencia.

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Con información de Expansión.com