Dicen que cuando se produce una reacción, es porque lo que uno hizo tocó alguna tecla en quien reacciona. Eso es lo que estamos viendo con las reacciones de el Periódico, Nómada y compañía limitada, ahora que la gente empieza a abrir los ojos al darse cuenta que nos han venido tomando el pelo día a día, por años, vendiéndonos conceptos y realidades que sólo existen en las mentes retorcidas de quienes las escriben y publican. Lo risible es que ahora atacan no sólo a los que ellos llaman de Netcenter, sino que a todos los que opinamos porque ejercemos nuestro derecho a la libre emisión del pensamiento, que en NINGÚN momento es EXCLUSIVA de los pseudo periodistas.

Como tantos otros, no escribo porque me pague nadie. Que revisen mis cuenta bancaria y verán que no trabajo para Netcenter alguno. Escribo porque amo mi país, me rehuso a que Guatemala sea otra Venezuela y no quiero perder mi libertad por nada del mundo. Así de sencillo. Doy la cara porque no soy cobarde, no me escondo tras seudónimos o caricaturas, y digo las cosas de frente.

Irónicamente, quienes ahora piden al MP que nos investiguen a usted y a mi, que disentimos con ellos en opiniones, recibieron aproximadamente Q1 mil millones en pautas del PP y la UNE. ¿Qué tal estos? Sin contar los Q100 millones anuales que Prensa Libre recibía de esos gobiernos para la impresión de textos escolares cuando hubieran debido cobrar nada más Q60 millones.

Para darles otro ejemplo de porqué no creo en los medios tradicionales escritos, televisivos y radiales, tenemos los titulares esta semana diciendo que “el Congreso” de los Estados Unidos apoya a Velasquez, cuando lo apoyan 5 pelones que no son, no encarnan y no hablan por el Congreso en pleno. Sacan titulares sensacionalistas con noticias totalmente sesgadas para manipular a la opinión pública porque ahora que tanta gente ha expresado su desaprobación y deseo de que Velasquez se vaya, ven su poder bajar y temen que el Embajador Luis Arreaga no sea otro Todd Robinson que los proteja cual pollitos inocentes. Ven que se les acaba la fiesta y por eso quieren, y piden que nos restrinjan la libre emisión del pensamiento a usted que lee y opina y a mi que escribo lo que me da la gana y opino igual. Caras duras, es decir poco, ni siquiera pensar semejante sandez. Será que les molesta que hayamos escrito varios sobre Soros, su benefactor. Risible, es decir poco que den semejantes patadas de ahogados.

Los que me calientan la sangre son los muchos empresarios que a pesar de que estos medios les clavan el cuchillo por la espalda y contribuyen a que el país siga sumido en una crisis política y polarización sin precedentes, siguen pagando sus suscripciones y peor aún, pautando con ellos. Vergüenza les debiera de dar caer en un papel tan triste, de subsidiar a quien es evidente que los detesta. Y luego se preguntan porque la gente ya no lee sus comunicados de prensa, no les da valor, se ríe de ellos y su credibilidad está en el suelo.

Pocos son los empresarios que están demostrando tener los pantalones, porque el 99% son hombres, de enfrentarse a estos medios, de no pautar, de usar la tecnología para promover sus declaraciones y poner sus anuncios. En el mundo civilizado los medios escritos caen vertiginosamente en el olvido, ah pero en Guatemala no aferran el concepto. Miedo, cobardía, temor, o sea lo que sea que los motiva, los ciudadanos estamos hartos, chinos y hastiados de que nos tomen el pelo.

Corrupto es el político que roba, el burócrata que roba, el empresario que roba, el individuo que paga mordida, el niño que copia en clase, y el periodista que desinforma y recibe (y en muchos casos se dice que extorsiona) dádivas para no publicar nada sobre determinados personajes.

Si les molesta lo que uno escribe, pues no nos lean y ya. A mi me da asco lo que publican, así que no los leo, no los veo y no los escucho. Punto y basta. Respeto y hasta defiendo su derecho a decir estulticias y no acepto que tengan derecho alguno a querer coartar mi libertad de decir lo que me venga en gana. Respeto las leyes y por eso no difamo, a diferencia de ellos, que difaman a diestra y siniestra, son demandados y las demandas no prosperan porque la CICIG y el MP los protegen. Así de sencillo.

Pero les guste o no, Guatemala es aún un país libre, hasta donde veo, y si no les gusta el sistema, nadie los obliga a quedarse. Váyanse de vuelta a Miami, o a Cuba. Son libres de hacerlo. Me da tanta risa que quieren socialismo y no ven lo que pasó esta semana en Venezuela contra los medios, nuevamente.

Así que amigos, opinemos, no pueden detenernos. Expresen su malestar o sus aplausos, sin miedo. Estos no son la Gestapo, aunque se crean los gestapos de la pluma.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo