Para esta época de fin de año, los niños acostumbran hacer listas, casi interminables, de regalos que piden por haberse portado, según ellos, bien durante todo el año. Depende de los padres, tíos o abuelos que patrocinan dichos regalos decidir cuáles serán los que compraran para esas fechas. Es decir, el que paga, decide cuánto puede y en qué gastará su dinero.

Situación muy diferente a lo que sucede, año con año,  con el presupuesto de”despilfarro de la nación”. El tributario poco o casi nada puede influir al respecto, ya que su “obligación”, según algunos burócratas, es financiarlo.

El ejecutivo mandó su lista, casi interminable, de gastos y cómo, según ellos, nos sacarán la plata y nos endeudarán para financiarlo. Es decir, cómo dispondrán de la riqueza que aún no hemos creado para éste y los siguientes años.

Un reflejo del botín que representa el presupuesto son las declaraciones del presidente Jimmy Morales, quien solicitó al Congreso que aprueben los recursos ya que la población le pide, los alcaldes le piden, los diputados le piden, todos, según él, le piden. Por consiguiente,  él también pide a los congresistas que aprueben el presupuesto.

El presupuesto de “mal gasto” que envió el gobierno fue de casi Q90 millardos, los diputados de la Comisión de Finanzas del Congreso lo redujeron a Q84.5 millardos, redujeron algunos rubros y también los candados para la ejecución.

Una vez más, el gobierno de turno busca gastar más de lo que recibe por ingresos, pretende financiar el resto con deuda. Además, quieren hacernos creer que la recaudación aumentará como si la economía del país estuviera creciendo.

Recientemente el Banco de Guatemala, Banguat, anunció que el crecimiento del PIB para el 2017, rondaría el 3%, es decir, en el rango inferior previsto, entonces ¿en qué  basan el supuesto que para el 2018, recaudarán un 8% adicional? Si a eso le agregamos  que el Índice de Confianza de la Actividad Económica llegó a su nivel más bajo en los últimos dos años, el incremento en la recaudación es irreal, a menos que, cambie favorablemente el clima de negocios o aumente el terrorismo fiscal que a la larga no beneficia ni al gobierno.

Así que, a pesar de la realidad, los burócratas piden más dinero para malgastar y los políticos discuten en el Congreso  cómo lo repartirán.

Si de pedir se trata, como dice Jimmy que todos le piden. Le pido a los políticos que en el presupuesto no se gasten más de lo que ingresa, es decir un presupuesto balanceado. Que no dispongan de mi presente y no endeuden mi futuro con más deuda. Que pongan candados para la ejecución transparente del presupuesto. Que revisen los recursos que entregan a ONG’s que nada aportan, los listados de obra que sólo sirven para enriquecer a diputados y allegados.

Si de pedir se trata, ¿qué le pediría, mejor aún, exigiría al gobierno con respecto al presupuesto?

@Md30

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