Acabamos de conmemorar el día del periodista en el país. Que trabajo tan complicado, sobre todo en un país como el nuestro. Este trabajo suele ser mal remunerado y como si esto fuera poco habrá que acoplarse a lo que sí se puede hablar para conservar hasta la propia vida. Y además habrá que lidiar con las críticas de los propios colegas y de otras personas que aún sin conocer esta profesión se dedican a juzgarla.

Este es un trabajo que busca trasladar de la manera más veraz la información a las personas, por tanto una de las formas de conseguir esta veracidad viene de que los periodistas estén cerca de los problema, de los catástrofes, de la verdadera acción para que desde ese punto pueda llevar la información y llevarla a través de letras, voz, visual o en video lo que pudo ver y aquello que se investigó para complementar.

Por otro lado, también hay que mencionar que hay personas que deciden ejercer esta profesión por muchas razones que se alejan del verdadero cometido que tiene. Trasladar a otras personas el dolor de unas por el duelo constante de nuestro país, no es periodismo. Tampoco es periodista aquel que tergiversa los hechos con tal de conseguir una buena historia y, sobre todo, deja de ser periodista, aquel que deja de humanizar su labor, que al final del día es sobre las personas y para ellas. Es casi como un servicio público.

Es una responsabilidad enorme porque mucho de lo que las personas razonan viene de aquellos temas que los periodistas tocan, de eso que sí ven y por lo tanto llega a ser importante para todos. Se tiene un gran poder, y no de ese poder que se busca para saciar los deseos propios, sino ese poder que ayuda a las demás personas, que las empodera, levanta y que sobre todo les ayuda a pensar.

Tanto que falta hacer para el periodismo y desde el periodismo. Organizar al gremio para exigir que existan leyes protectoras y además de que existan, que sí funcionen. Y desde el periodismo, pensar que en Guatemala se necesita un trabajo arduo de todos para que las cosa salgan adelante. Ser periodista aquí, es llevar en la espalda la responsabilidad de enfocar las luces a todo eso que todos pasamos por alto. Y tener siempre cerca la posibilidad de ganar más aliados al compartir la información.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo