Nadie debería permitir que un ser querido sea parte de esta estadística.

Según la OMS, el alcohol es el causante del 5.9% de todas las muertes del mundo cada año dejando huérfanos, viudas, daños económicos, morales e incapacidades.

El alcohol es una droga social pero droga al final, que es aceptada hasta de padres a hijos sin saber que es una sustancia con propiedades adictivas y que además de las muertes que causa también se le asocia a más de 200 enfermedades y trastornos físicos y psiquiátricos.

Algo muy preocupante al respecto es que el alcohol provoca defunciones y discapacidades a edad muy temprana ya que en el grupo etario de 20 a 39 años, de cada 4 muertes 1 es por consumo de alcohol. Es por eso que se hace muy importante la educación de padres, maestros, gobiernos, médicos e instituciones a la juventud.

Es bastante decepcionante que casi toda actividad de alegría y júbilo se asocie a alcohol; es más, muchas de las actividades deportivas e internacionales como la Navidad se asocian a alcohol y muchas personas para ir a una entrevista laboral, conocer a alguien que le atraiga o dar un discurso, tengan que tomar un trago para armarse de valor.

En Guatemala se ha hecho famosa la frase de “ya es viernes y el cuerpo lo sabe”. Yo no digo que no se pueda tomar un trago socialmente pero ponerse borracho e ir a accidentarse, a morirse o a matar a alguien inocente no es adecuado pues incluso la gente armada se pone a tirar al aire para demostrar su alegría sin saber dónde caerán sus mortales balas.

¿Qué podemos hacer?

Los problemas sanitarios, de seguridad y socioeconómicos que causa el consumo de alcohol deben tratar de ser disminuidos por los gobiernos de turno, aplicando técnicas publicitarias en donde muestren la cruda realidad de los daños ocasionados por el consumo de alcohol. En Semana Santa es muy educativo ver en algunas carreteras que conducen a centros recreativos o playas, vehículos totalmente destrozados por accidentes muy seguramente asociados al consumo irresponsable de alcohol.

Por los tanto es una responsabilidad social de los paises de formular, aplicar, vigilar y evaluar políticas públicas encaminadas a la disminución del consumo irresponsable de alcohol. Algunas de las estrategias formuladas podrían ser las siguientes :

* Regular la venta de alcohol, en particular a menores de edad.
* Regular y restringir la disponibilidad de bebidas alcoholicas, por ejemplo vender un maximo de 2 tragos por persona.
* Reducir la demanda mediante mecanismos tributarios y fijación de precios mayores ya que hay cosas más importantes a comprar que alcohol.
* Publicidad televisada, redes sociales y todo medio posible para sensibilizar y pedir el apoyo a estas políticas
* Proporcionar tratamiento a las personas alcoholicas.
* Multas severas y hasta retiro de licencias a personas con niveles de alcoholemia arriba de lo normal.

En 2010 la Asamblea Mundial de la Salud aprobó una resolución en la cual hace propia la estrategia mundial para reducir el uso nocivo e irresponsable del alcohol en la que insta a los países a que fortalezcan las políticas para disminuir dicho abuso.

Así que en estas celebraciones de Navidad y Año Nuevo eduque a su familia, exíjales mesura en el consumo de alcohol, exíjales que no permitan que alguien alcoholizado maneje un vehículo y que hayan conductores designados en actividades en las que pueda haber abuso de alcohol. Hable con sus hijos, explíqueles que sean ellos los que hagan la diferencia en este país que ya suficientes tragedias tiene y cuyo gobierno estoy muy seguro que no conoce las políticas de la OMS para la reducción de tragedias asociadas al consumo irresponsable del alcohol.

Entonces si no es responsable el gobierno, seamos responsables los padres, las diferentes iglesias y los lideres de opinión, entre ellos médicos, maestros, entrenadores, etcétera.

Desde ya les deseo una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo al lado de su familia y sin que sufran una desgracia, menos una provocada por alcohol. Pilas.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo