¿De vuelta a la Censura?

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La CSJ (Corte Suprema de Justicia) ha cometido un grave error al retirarle la inmunidad al diputado Fernando Linares Beltranena por un comentario que hico en relación a un tema que se estaba discutiendo en el pleno en relación a las personas discapacitadas y los beneficios (subsidio) que se solicitaban para ellos.

Obviamente, el diputado, en su análisis económico del tema comentó que los beneficios que estaban solicitando “las personas discapacitadas constituían un gasto para el país”. Esto ofendió a las personas con discapacidad quienes denunciaron al diputado ante la PDH (Procuraduría de los Derechos Humanos). El caso de la demanda penal que llegó a los tribunales pasó a la CSJ debido a que el diputado tiene inmunidad por su cargo. Y la CSJ decidió quitarle la inmunidad.

Considero una barbaridad que esto hiciera la CSJ. Cualquier diputado debería poder hablar libremente en un debate abierto y sincero, transparente, de cualquier tema como cualquier persona pudiera hacerlo en cualquier parte del país. Se está violando la Constitución de la República al violar un derecho que tienen todos los guatemaltecos que es el de libre expresión.

Este caso no debió haber llegado a la CSJ. Más bien, el tribunal que lo mandó a la CSJ debió haberlo rechazado ya que no tienen fundamento y viola un derecho básico de los guatemaltecos que es el de la libertad de expresión. Podrá caernos bien o mal el diputado, que nada tiene que ver con que pueda emitir su opinión sobre cualquier hecho, nos guste o no, al igual que cualquier guatemalteco.

La CSJ se excedió y ellos saben que están violando la Constitución y el derecho a la libre expresión del diputado Beltranena pero igual lo querían condenar porque no les gusta su ideología. Esta es la pura verdad. Que mal que nuestros magistrados manipulen la ley para sacar del camino al que no piensa como ellos.

Curiosamente, no veo a los medios pronunciándose en contra de esta aberración. Me parece extraño ya que ellos han sido siempre los principales defensores de la libertad de expresión.

Me temo que si esto prospera entraremos en una dictadura en la que pronto cualquier periodista, columnista, o persona en cualquier universidad, colegio, en la calle, en el trabajo o donde sea, sean perseguida y encarcelada por emitir una simple opinión.

¿Puede una persona decir lo que piensa? Debería. Siempre que lo haga sin violencia respetando los derechos de los demás. Parece que, en Guatemala, la dictadura se está comenzando a instaurar a través de las nefastas resoluciones de la CSJ y la CC. Veremos si la CC ampara al diputado y elimina esta aberración. De lo contrario, se abrirá la puerta para que cualquiera pueda ser acusado por un simple comentario.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo