Iván, el Terrible

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Boris Godunov es una ópera en un prólogo y cuatro cantos inspirada en la Rusia de 1558 a 1605. Fue escrita por Modest Musorgskij, la ópera a su vez inspirada en la comedia del infortunio del Estado moscovita, del zar Boris y de Grishka Otrepiev  cuyo autor es Aleksandr Pushkim y en la Historia del imperio ruso  de Nikolai Karamzim. Es considerada la obra cumbre de la música nacional rusa.

La obra está inspirada en el período de convulsión, hambruna y anarquía que sucedió en Rusia a la muerte de Iván el Terrible. Boris Godunov es coronado tras el asesinato del heredero de Iván el Terrible, Dimitri. Un falso Dimitri, Grigori, que conoce la historia del asesinato de boca del monje  Pimen, desde Polonia se hace pasar por la víctima e inicia una marcha a Moscú para tomar el poder. En la encrucijada muere  Boris Godunov y hereda a su hijo Feodor.

La historia original fue trastocada por Nikolai Rimski-Korsakov, de ahí se estrenó en Paris, Milán, Buenos Aires, Río de Janeiro.  Pavel Lamm y David Lloyd Jones pretenden recuperar la obra original que ha llegado a nuestros días.

Boris Godunov es una ópera que retrata la infamia, las verdades inventadas y las verdades ocultas en la mente de unos pocos. El coro de la ópera representa a un pueblo inexperto en cuestiones políticas cuya instrumentalización es evidente.

La historia hecha ópera y la ópera trastocada fueron temas del siglo XX que dieron paso al séptimo arte y a obnubilar con una comedia la vida real. Sin embargo, en Guatemala con la Llegada del adviento y la navidad se olvida lo grotesco que en 2017 constituyó para guatemaltecos que pierden su dignidad e integridad en manos crueles que hicieron al ciudadano mantenerse alerta, despierto y vivo. La fe y el coraje, experiencias típicas de mis paisanos. El símbolo de la ópera otrora sirvió para no abandonar la prisión del yo y alcanzar la libertad humana fundamentada en el espíritu de la época amor, ternura, compasión que se resume en empobrecerse para hacerse rico.

La libertad política del guatemalteco, pese al miedo, la impotencia, se justifica en lo verdaderamente humano, la razón. La integridad, el amor que en Guatemala por unos el capital y su prepotencia, el poder y su desacralización de los valores y los corruptos con su hambre de miseria contribuyeron en 2017 a deshumanizar la libertad del guatemalteco.

Lo que ignoraron siempre los destructores de la ciudadanía en 2017 apoyados en sus miles de dólares de sus salarios, de su poder o de su interés privado es que los valores son socialmente inmanentes y no se venden al mejor postor.

 

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