El clima de incertidumbre que ha ensombrecido al país desde hace tres semanas, tras las elecciones del 26 de noviembre, ha pasado a ser una verdadera pesadilla para los habitantes de poblaciones emprendedoras como la de San Pedro Sula que vivieron ayer lunes otra jornada de zozobra desde las 6:00 de la mañana.

Miles de personas no pudieron llegar a sus trabajos debido a las amenazas de protestantes que se han dedicado a destruir propiedad privada y bienes públicos y de pandillas dedicadas a asaltar impunemente a los conductores
que cruzan por sus barricadas armadas de bloques, partes de árboles y las ya conocidas llantas con fuego.

Cuando pasadas las 6:00 de la tarde se creía había bajado la tensión de las tomas, el horror creció. Personas armadas dispersos en varios sectores de San Pedro Sula, bloqueaban con incendios a los vehículos para asaltar a sus ocupantes.

En la colonia López Arellano, una de las más populosas de la ciudad, la turba le dio vuelta hasta destruir dos autos ante el asombro de vecinos que permanecían horrorizados en sus casas.

 

Violencia se extiende a otros vecindarios

Anoche, al filo de las 11, estaban tomados los accesos a colonias como la Santa Isabel, la Planeta, Fesitranh, Valle de Sula, Flor de Cuba, Juan Lindo y la Juan Ramón Molina.

En el aeropuerto Villeda Morales, un veintena de pasajeros pasaron el día completo, sin alimentación, debido a que les cancelaron sus vuelos y no podían regresar a la ciudad porque la toma persistió todo el día. 

El clamor de los sampedranos es que la Policía retome el control de la ciudad, que se trabaje en paz y que el comercio vuelva a su rutina cuando estamos a seis días de Navidad.

Con información de La Prensa de Honduras

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