Una goleada de suicidio colectivo. Tres goles del Barcelona, Suárez, Messi, y Aleix Vidal y todo se derrumbó dentro de los corazones madridistas.

Todos en el segundo tiempo. Sin una explicación lógica luego de un avasallante primer tiempo del cuadro blanco que jugaba como en sus mejores tiempos. Un Cristiano recuperado un Benzema a punto de anotar, Modric y Kross mágicos y un Kovacic de inicio de temporada. 

Cristiano la tuvo dos veces y la más clara un “strike tirándole” que solo dejó en evidencia su fuera de forma y después ya no se le vio. Aún así, este Barcelona solo veía y por dentro de se reía de lo poco que tenía el Madrid y lo dejó acercarse hasta la cocina, al menos para oler la comida, porque el banquete era para otro.

Stegen soportó errores defensivos y tiros de rutina haciendo ver fácil lo difícil. Afinado en la portería casi no se despeinó y eso despertó la ira Madridista. Cuando parecía que caía el gol blanco se terminó el primer tiempo.

Goleada

El Madrid se confió y dejó la iniciativa al Barcelona que hasta el primer tiempo no ofrecía nada de poco. Rakitic en un cambio de pases enfrentó a Varane y a Ramos. Pase a Sergio Roberto que de una vez se la dio a Suárez y el uruguayo abrió el marcador al minuto 53.

El Madrid revivió sus pesadillas. Otra vez errores defensivos y el segundo gol fue más de lo mismo. Suárez había vencido a Keylor Navas que se quedó a media área y el rechazo fue a parar en otro extremo del arco. Messi tiró y Carvajal la detuvo con la mano. Penal, expulsión y avisen a la funeraria.

Messi inclemente derrotó a Navas con un balazo. Zidane reaccionó tarde. Quiso meter a Bale, Isco y Asencio pero con la expulsión, optó Bale y Asencio a cambio de Benzema y Kovacic.

La agonía continuo ya sin nada que ofrecer. Bale alegaba manos pero el colegiado no las iba a marcar. Estaban pegadas a los cuerpos y eso no es para guillotina.

A punto de terminar estaba el apocalipsis cuando Aleix Vidal recibió un pase de Mess que ya había salido pero no fue marcado y el gol le hizo un puente a Navas y la tragedia no fue el gol sino la goleada.

El Madrid tira la toalla y el Barcelona escupe al campeón, merecidamente y se ve lejos a 14 puntos… lejos, y el Barsa se corona como campeón de invierno y quién sabe, de La Liga. El invierno llegó para el Madrid.