Lo mejor de la vida es gratis

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Tener la plena conciencia de que cada minuto que respiramos es mágico, estar consciente que ayer no tenías nada y hoy lo tienes todo, desde que valoramos cada instante de nuestra existencia y de nuestro entorno, es verdaderamente vital para vivir; por supuesto, hablo de las cosas inmateriales, aquello de lo que pocos hablan, que no es más que parar un “puto” instante a decir gracias porque todo lo que el Altísimo me ha regalado, ahora me doy cuenta que vivo y que tengo propósitos que cumplir en esta vida.

Hay que valorar que lo mejor de la vida es encontrar en cada persona algo positivo, incluso dentro de lo negativo. En cada cosa o situación que se nos presenta es una oportunidad de aprender algo, eso nos acerca más a la grandeza; mientras que las cosas superficiales que deseamos cuando son para satisfacer necesidades suntuarias es lo más perverso que podemos hacer, porque todo lo material es efímero, pero lo espiritual es para toda la vida. Todos los días encontramos muestras de amor, pero no todos los corazones logran interpretarlo. Todos los días se nos presentan cosas lindas, pero no siempre sabemos apreciarlas. Todos los días se nos cruza enfrente un gesto de bondad, pero a veces no logramos comprenderlo o valorarlo, porque no hay que centrarse en los defectos de las personas, sino en la intensidad de la luz que transmiten cuando interactúan con los demás. La verdadera grandeza no se mide por lo que alcanzas, sino por lo que logras superar y en la forma como juegas tu vida.

Mientras más libre eres de prejuicios, de ataduras materiales, de actitudes negativas o pesimistas la luz que irradiarás será cada vez más intensa. De lo que se trata es de alimentar tu espíritu de cosas buenas y evitar los males; no es más que el pulso entre lo bueno y lo malo. Los significados no están en las palabras, sino en las personas que las usan, por eso es que importa tanto quien nos habla y la connotación de lo que nos dicen y el contexto en el que nos lo dicen.

Cuando eres buen observador todo mundo es tu maestro, pues como dijo el filósofo húngaro Albert Szent-Gyorgyi: “Descubrir algo significa observar algo que está viendo todo el mundo, pero percibido de forma diferente”. Al final de cuentas lo que nos hace falta a todos los seres humanos es descubrir que cada vez que sale el sol significa luz para nuestra vida, que cada vez que llueve es un regalo del cielo, que cada vez que hay frío estamos ante una manifestación natural divina a la que debemos encontrarle un gusto especial.

Tal vez para el mundo solo eres una persona, pero para alguna persona eres el mundo, necesitamos buscar la inspiración en los demás y que otros también lo hagan, porque todos somos hijos, tenemos padres, tenemos pareja, somos parte de una familia, pertenecemos a algo, formamos parte de algo que representa muchas cosas para otros y para nosotros. Somos vistos, pero también vemos; alguien nos escucha, pero también escuchamos.

Ratz afirmó: “El estado de tu corazón es el estado de tu vida, por eso si quieres cambiar tu vida primero cambia tu corazón”. Por esto necesitamos ser cada día más capaces de perdonar y de buscar el bienestar de nuestro ser y de los demás. Porque lo mejor de la vida es gratis, porque todo aquello que no podemos comprar es aquello que tiene un valor incuantificable, pero, sobre todo, son aquellas joyas que muchas veces no podemos ver o entender con claridad, como apreciar un día nublado o un día soleado, la sonrisa de tu persona favorita o la sonrisa de un niño en la calle.

Cuando tenemos muchos problemas y nos sentimos atormentados empezamos a ser presos y esclavos de un estado mental que nos mantiene en jaque y amarrados con cadenas imaginarias de las más gruesas, es por eso que los juegos de la mente nos pasan una factura muy alta al no aprender a ver los problemas, los dramas y las situaciones difíciles desde otra perspectiva, de extraer lo mejor de ese momento de incertidumbre y de desesperación.

Hablar de esto puede resultar medio cursi o quizás un ejercicio reflexivo para adentrarnos en los seis estados del SER que son: el amor, la salud, la prosperidad, la felicidad, la verdad, la genialidad y la paz. Todas las personas transmiten cosas positivas o negativas, lo importante es identificar en esa balanza si es más positivo que negativo.

Todos los seres humanos somos seductores por naturaleza y todos vivimos por amor y todos tenemos un gran amor; ese amor que nos inspira y nos motiva a ser cada día mejores porque las personas que más dan son las que más reciben y como dice el adagio: “El amor que tanto buscas está dentro de ti”. Tú eres un núcleo que funciona como el imán porque atraes a tu vida lo que eres y lo que piensas. Mientras más negativo te encuentres más difícil te será transmitir luz porque para ver las bondades de la vida y del entorno hay que dejar de ser pesimista y buscar la luz de la naturaleza.

Existen diferentes factores que debemos afrontar para tener éxito en todo lo que hacemos. El primero es tener siempre esperanza, el segundo es tener enfoque, el tercero es visualizarte y el cuarto es el legado.

La esperanza es mantener la ilusión de que todo cambiará, incluso en el escenario más drástico y pesimista no debemos por ninguna razón dejar de mantener una esperanza, porque cuando la mantenemos es más probable que suceda.

Enfoque, necesitamos enfocarnos no solamente en qué sino cómo haremos para obtener todo aquello que deseamos alcanzar; es decir, necesitamos mantenernos concentrados con la mira puesta en nuestros objetivos, pero solamente se puede lograr con disciplina y determinación.

Visualízate, es necesario imaginarnos haciendo siempre lo que nos gusta y transportar a nuestra mente hacia aquel estado, lugar o actividad donde nos sentimos realizados humana, profesional y familiarmente. Es decir, necesitamos vernos en esa escena haciendo lo que tanto nos gusta, lo que anhelamos o simplemente aquello que nos hace felices.

Legado, necesitamos construir algo que deje huella para la posteridad. Esto se convertirá en nuestro legado, lo que le ofrecemos a los demás será aquello por lo que podrías ser recordado, pero, sobre todo, por el esfuerzo que hiciste para construir algo al servicio de los demás.

Cuando comprendemos que lo mejor de la vida es gratis es cuando asimilamos que es nuestra responsabilidad buscar nuestra propia felicidad, pero también la de los demás, porque si no eres feliz con lo que tienes, jamás lo serás con lo que te hace falta.

En suma, donde quiera que haya amor habrá riqueza y habrá éxito. Cada amanecer de cada día representa una nueva oportunidad de ser mejor que ayer, Si empiezas a creer, lo crearás, pues como decía Gibran: “Cuando llegues al final de lo que necesitas saber, estarás al principio de los que necesitas sentir”. Lo que escribes con el alma será para siempre. Necesitamos empezar todos a escribir con el alma y así interpretar las vibraciones de los demás y empezar a transformar conductas, actitudes y comportamientos negativos en positivos.

En definitiva, al final del día no importarán los pasos que has dado, sino las huellas que has dejado, es así de fácil. El amor lo conquista todo, porque es infalible; es la mejor receta para hacerlo todo de buena fe. No es más feliz quien más tiene, sino el que menos necesita para ser feliz. Nadie puede apagar el sol que llevas dentro, por eso piensa el triple, haz el doble y habla la mitad. La vida no es fácil, es simple, es difícil, pero simple. Cuando la vida cambia y es cada vez más difícil, tú tienes el poder de cambiar para hacerte más fuerte y, sobre todo, ayudar a los demás.

 

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