Pensemos y seamos como una sociedad más humana

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Navidad es una fecha para dar gracias, abrazar a nuestros seres queridos, desear bendiciones a los demás y es por eso que debe ser vista como una fecha en la que la reconciliación sea parte de la vida como tal, y por supuesto que es la época en la que los recuerdos afloran y buscamos en el pasado una memoria que nos haga sonreír por quienes están y nos da nostalgia por quienes ya no nos acompañan.
Estos días hemos visto también como el frenesí del día a día de la ciudad nos permitió transitar sin tanto estrés, pero conforme se acercaban las fechas importantes las personas se volcaron a los centros comerciales y otros lugares dejando entrever su impaciencia e intolerancia a los demás creando un caos sin control.
Esos fueron algunos de los síntomas más frecuentes de esas fechas y se pone uno a pensar que en realidad es consecuencia directa de la forma en que nos tratamos unos y es la razón por la que aún persisten los antivalores, y que solo denota como actuamos pensando solo en el bienestar propio, no importando las consecuencias que esto traiga para la sociedad, porque es en esos pequeños detalles que nos percatamos porque siguen algunas malas conductas en el país.
Es un proceso en el que siempre se puede dejar ver que la vida va más allá de un simple “así somos”, y pensar en que siempre podemos ser mejores y empezar a vernos como una sociedad preocupada por el bien de todos y no solo en el personal, porque eso estoy seguro puede aportar para que creemos una condición más humana.
Siempre he creído que debemos procurar ser más humanos y sobre todo más consecuentes con la realidad que se vive en un país como el nuestro que tiene tanta diversidad y formas de pensamiento.
En pocos días estaremos frente a nuevos retos por afrontar de los que considero no solo debemos ser simples observadores, sino actores principales para poder transformar realidades que debemos pensarlas como tales y no como utopías por el bien de nuestras generaciones, es esencial que como sociedad dejemos los malos hábitos, como pasar sobre otros para ser los primeros o buscar sobresalir difamando a más personas.
Esas condiciones tienen que cambiar si en realidad queremos un futuro para nuestros hijos en una nación llena de igualdad y oportunidades para todos, no podemos dejar de pensar que solo así podemos avizorar algo distinto, debemos ser más humanos y dejar el egoísmo y revanchismo fuera, porque solo así lograremos mantener una condición diferente.
Busquemos ser una sociedad incluyente y sobre todo de cambios, más tolerante y receptiva, dispuesta a generar una visión de futuro y esperanzas distintas a las que tenemos.
Creo que con solo ver a nuestro alrededor, encontraremos la petición de apoyo de decenas de personas, solo se requiere que seamos más considerados y así podremos lograr lo que tanto queremos para Guatemala.

 

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