Recordar toda idea inmortalizada en cada coma, palabra, oración y párrafo que he compartido este año con ustedes me llena de alegría y nostalgia.

¡Ha sido, indiscutiblemente, un año que ha quedado digitalizado en muchas columnas! Me gusta repasar lo poco o lo mucho que escribí estos doce meses y esta vez quiero hacerlo con ustedes, mis lectores, por quienes todas las semanas me tomo un buen café y lo que marque el reloj para compartir pensamientos.

Algunas columnas de tinte político armaron un gran debate entre todos. Tales como “La debilidad del nombre y apellido: CICIG y MP” (http://republica.gt/2017/08/26/la-debilidad-del- nombre-y-apellido-cicig-y-mp/) o “De porqué no fui a manifestar y otras reflexiones” (http:// republica.gt/2017/09/23/de-porque-no-fui-manifestar-y-otras-reflexiones/)

Tenían como fin avivar ciertas discusiones que consideré fueron importantes en su momento y, ahora que vuelvo a leerlas, considero que siguen siendo importantes. Temas como el fortalecimiento institucional (aunque suene a cliché político) y la reacción del pueblo a la opinión pública son vitales.

Me tomé el tiempo para escribir otro tipo de columnas, quizás con un tono más reflexivo y personal. Tales como “¿Podría ser el fin de Twitter?” (http://republica.gt/2017/11/11/podria- ser-el-fin-de-twitter/), “El Nobel de Ishiguro y el sueño de los escritores” (http://republica.gt/ 2017/10/07/el-nobel-de-ishiguro-y-el-sueno-de-los-escritores/) y “A propósito del día del periodista” (http://republica.gt/2017/12/02/proposito-del-dia-del-periodista/)

Revelaron con mucho gusto de mi parte, mi postura sobre ciertos temas y mi intención por sembrar esa inquietud en ustedes. ¿Estuvieron de acuerdo con ellas? ¿Por qué?

La crítica constructiva no brilló por su ausencia este año. Algunas columnas que fueron protagonistas en cuanto a protesta con propuesta fueron: “No estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo” (http://republica.gt/2017/09/02/no- estoy-de-acuerdo-con-lo-que-dices-pero-defendere-con-mi-vida-tu-derecho-expresarlo/) , “Construir con la pluma” (http://republica.gt/2017/07/08/construir-con-la-pluma/) y “De gatos en Facebook a noticias negativas” (http://republica.gt/2017/05/13/de-gatos-en-facebook- noticias-negativas/).

Finalmente se colaron las polémicas, aquellas que generaron mucha discusión en las redes sociales. Gané muchos amigos y más enemigos por columnas como “Estimado Don Clemente, si me permite” (http://republica.gt/2017/03/18/estimado-don-clemente-si-permite/), “Aborto y gays; peras con manzanas” (http://republica.gt/2017/04/29/aborto-y-gays-peras- con-manzanas/) y “Ganamos la batalla contra el barco de la muerte” (http://republica.gt/ 2017/02/24/ganamos-la-batalla-contra-el-barco-de-la-muerte/).

A todos ustedes, estimados lectores, no me queda más que agradecerles por tomarse el tiempo para leer las posturas, ideas y pensamientos que trasmito en esta columna con el único fin de expresarme y generar una discusión sana entre los círculos de los guatemaltecos informados, conscientes y responsables.

Cierra el 2017 para mi como un año de decisiones importantes, logros y obstáculos vencidos y lecciones de vida. ¿Cómo termino el año para ustedes, estimados lectores? ¿Cómo comenzarán este 2018?

Por lo menos, en mi caso, ambas preguntas las respondo de esta manera: con una columna

República es ajena a los anteriores comentarios