“La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz.”
Immanuel Kant

La opción de educación privada existe en todos los países del mundo; lo curioso es la dificultad de encontrar estadísticas especificas, actualizadas, comprensivas y claras que puedan indicar la bondad de su participación en el proceso educativo.

En Guatemala, el Ministerio de Educación cuelga en su portal, las bases de datos globales en diferentes formatos para su uso, que permiten su filtro y luego análisis de acuerdo al factor de la investigación. Generalmente tienen una antigüedad de dos años; que para efectos de proyección pueda presentar cierto reto, como por ejemplo, en cuanto a los resultados de las pruebas de los alumnos del último año de diversificado, que se entregan cuando no se pueden aplicar algún remedio para el grupo que sigue. Al buscar estadísticas de otros países, del referido primer mundo, la antigüedad en cuanto a las mismas, educación privada, es mayor. Los últimos datos comprensivos de Estados Unidos de América del Norte son del año 2013; como por ejemplo, el 10% de las escuelas de primaria son privadas, y la totalidad de centros educativos privados en 2013 suman a 34, 220; de igual manera, las cifras encontradas para Europa son del mismo 2013, pero con más dispersión, de acuerdo a cada país. Una base de datos que reúna toda la información de educación privada no existe; es una meta que cumplir.

La discusión sobre la privatización de la educación es provocadora; existen defensores de los polos extremos de puntos de vista, educación privada versus educación pública, ¿cuál es mejor? Y en esa polémica, se converjan una infinidad de aspectos: temas metodológicos / pedagógicos, infraestructura física, poblaciones escolares y su integración, material didáctico, costo financiero, sin incluir los temas filosóficos de Estado, pues, ¿es competencia del Estado educar? Las figuras de charter schools, sistema voucher, una combinación de gestión pública con gestión privada, han demostrado que si a prima facie la educación privada pareciera ser más costosa, la eficiencia de su gestión la vuelve mas eficaz, y satisfactorio para los padres de familia por gozar de una mayor participación en el proceso de aprendizaje.

El documento “Evidence-based policy and the education privatization debate: analysing the politics of knowledge production and mobilization through bibliographic coupling.” Verger,A.; Fontdevila,C.;Rogan, et al. discute los parámetros de estudio de la educación privada, con curiosos resultados. Expone que los documentos disponibles responden a objetivos específicos, no necesariamente al estado de arte de la educación privada. Y por ende, las discusiones de asuntos financieros, preferencias ideológicas, influencias de organizaciones internacionales, las proyecciones de incentivos económicos y la promoción de políticas públicas especificas crean ambientes que exigen un cierto distanciamiento de los mismos para así estudiar la complejidad de la educación privada con la debida objetividad. La discrecionalidad del uso de la data es patente, y obedece a puntuales objetivos de su comprobación.

Se cuestiona el porqué de la poca visión en la investigación; se importan y trasladan conceptos políticos de una cultura a otra, sin tomar en consideración el entorno antropológico, y como resultado el impacto en la formación del alumnado, no siempre de acuerdo con la necesidad de cada nación. Pareciera que el fin de la educación no es cumplir con el aprendizaje sino que agendas establecidas de acuerdo a las distintas cuantificaciones y cualificaciones.

La educación privada comparte la formación ciudadana con el Estado, todos los Estados; ella existe en prácticamente todos los países del mundo, y en la gran mayoría su gestión administrativa es libre, por obedecer a la empresa privada. Sin embargo, existe en todos los ambientes el prejuicio de que es un comercio, cuando en realidad es una empresa privada de servicio, que por su característica de empresa privada, es de auto gestión y obedece a su misión y visión propias, que son adoptadas por los padres d familia que se inscriben, y se prescriben a un presupuesto de acuerdo al servicio ofrecido.

Un estudio comprensivo, cualitativo y cuantitativo, de la educación privada, no existe, ni en Guatemala, ni en el mundo. Es tema de investigación, objetiva y profunda, por la importancia de su participación activa, patente y creciente en la formación integral de la persona, que luego influye en la formación ciudadana y el avance de cada nación. Es una actividad que cumple con la profunda vocación de servir; innegable, se cobra, por ser actividad de auto gestión, pero este cobro responde al gasto, y las cuotas de reinversión que aseguran, a un menor costo, un mejor rendimiento. Ahora bien, un estudio profundo comprobará los resultados, el cumplimento, o las carencias. Los actores involucrados en investigación , tanques de pensamiento, departamentos de investigación de las universidades, organizaciones no gubernamentales, deben descubrir las bondades y carencias de la educación privada en un estudio objetivo para así aportar las buenas prácticas al sector público y compartir los retos para trazar la verdadera ruta educativa del país, de los países, e iniciar esa búsqueda universal. Es momento de unificar esfuerzos, porque el reto educativo es inmenso. Solo en conjunto se podrá resolver.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo