Intersectorialidad, transectorialidad, apertura al cambio, y sobre todo revolución industrial 4.0, son los términos que deben ser parte del ADN del sector en este 2018 que apenas esta comenzando. Estos conceptos son clave para poder competir en la era de la transformación digital.

a. Intersectorialiadad porque los sectores de manufactura deben colaborar si quieren competir en un mundo cada vez más globalizado, en el que la colaboración entre empresas de distintas industrias, pero que suman ingredientes de valor, es de las formas de añadir margen de ganancia en un mundo como el de manufactura, en que cada vez es más complicado diferenciarse y los productos se convierten cada vez más en “commodities”. Así ya no es sorpresa que una empresa combine la venta de productos de alimentación y textil, Saúl en Guatemala es el ejemplo de que esto es posible.
b. Transectorialidad pues el sector manufactura no debe limitar su comunicación y su nuevo rol más agresivo en el networking a su propio sector. Así, por ejemplo, el sector de alimentos y bebidas procesadas necesita del apoyo de los sectores agro y de pesca para que los mismos le provean productos de calidad con las certificaciones adecuadas. Pero no sólo esto; el sector cosméticos también requiere de dichos mismos sectores mencionados para el uso de variedad de nuevos productos naturales.
Y todos los sub-sectores de manufactura necesitan del sector servicios. Primero de todo del sub-sector de software para tener las capacidades operativas para competir en la era digital. Y la creatividad de ICREA (Industrias Creativas) para generar nuevos conceptos mercadológicos. O la validación con las certificaciones requeridas del sector laboratorios. Y el apoyo de los sectores de turismo para generar la marca de país necesitada por todos en Guatemala.

c. Seguidamente apertura al cambio, porque ya no podemos ser proteccionistas. El mundo ha eliminado las barreras físicas y la competencia no te gana la partida ya mediante una competencia directa, o una entrada masiva a un mercado, sino sutilmente a través de ventas vía web, B2B o B2C que poco a poco van adquiriendo el mercado, si el competidor tiene mejores productos o servicios a precios accesibles.
La clave, entre otras, puede ser identificar dichos competidores internacionales y crear alianzas con ellos, donde los mismos aprovechen nuestro músculo comercial, y nosotros aprovechemos el acceso a tecnología en alianzas firmes a través de asociaciones, o no tan firmes, a través de “Joint Ventures”.

d. Finalmente, todo este proceso debe ser en el marco de la cuarta Revolución Industrial, el fenómeno por el que el mundo de la manufactura va a dar un cambio decisivo, donde a largo plazo cualquier empresa podrá tener impresoras 3D, desde las que pueda producir casi cualquier producto. Esto que parece una ficción a día de hoy, va a ser una realidad a corto-medio plazo a través de tecnologías como el uso de “Big Data”, “Machine Learning” e Inteligencia Artificial.
Y aunque esta realidad no sea tan factible en el corto plazo, si dedicamos recursos hacia la misma ahora, para poder ser unos triunfadores futuros, en vez de lamentarnos de dejar la oportunidad pasar. Desde invertir en la industria de filamentos que dan el contenido a dichas impresoras, a invertir en dichas tecnologías per se (de nuevo en colaboración de sectores como el de software), deben ser nuestros enfoques.
Pero en el ínterin, debemos seguir trabajando en mejorar nuestros productos y encontrar mejores mercados para los mismos. Pues esta es la forma de lógica de trabajar, empezar a invertir en las tecnologías disruptivas que llegan y, al mismo tiempo, fortalecer nuestros negocios actuales mediante la mejora constante de la calidad de nuestros productos; y a través de encontrar los mejores canales de venta y mercados para nuestros productos (donde la búsqueda de los nichos de mercado adecuado es la forma de mantener y mejorar nuestros márgenes de explotación).

¿Y a dónde debemos dirigir nuestro enfoque exportador? Esto lo dejamos para nuestros siguientes artículos, a publicar en breve tiempo, donde subrayaremos las premisas que esos mejores mercados deben tener, una mención sobre potenciales mercados según dichas premisas, así como una recomendación sobre que sectores del sector manufactura pueden tener más potencial en los mismos.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo