¿Qué pensaría si le dijera que los guatemaltecos lograron crear 14% más riqueza en el 2017 comparado con 2016? ¿Sería difícil de creer, cierto?

Pues bien, esta semana el Banco de Guatemala, Banguat, dio a conocer que los ingresos de divisas por remesas familiares en 2017 fueron de US$8 mil 192 millones. Los cuales comparados con los ingresos por el mismo concepto en el 2016 que fueron por US$7 mil 159 millones, crecieron poco más del 14%

En pocas palabras, los guatemaltecos en el extranjero, en su mayoría en Estados Unidos, EEUU, enviaron en 2017 remesas por más de USD$8 mil millones a sus familiares en Guatemala, lo que implica un 14% más de lo que enviaron en 2016.

El crecimiento en las remesas, del 14%, está por encima del crecimiento estimado del Producto Interno Bruto,  PIB, del 3%.  Muy por encima del monto de la Inversión Extranjera Directa, a septiembre, que apenas llegaba a US$864.6 millones. Es tal la importancia de las remesas que ya representan el 11% del PIB.

Así que si nuevamente le pregunto ¿qué pensaría si le dijera que los guatemaltecos en EEUU lograron crear un 14% más riqueza en el 2017 comparado con 2016? ¿Ya no sería tan difícil de creer, cierto?  Pero entonces, ¿qué hace que los migrantes generen más riqueza en ese país que en el propio?

Considero que es el sistema social, político y económico que aún persiste en EEUU. Un sistema en el cual, todavía, se respetan los derechos individuales como la vida, la libertad y la propiedad. Donde perseguir el lucro o las ganancias no sólo es bien visto sino moral.  Donde imperan las leyes que protegen al individuo del gobierno y preservan su libertad.

Son las sociedades más libres, las menos controladas por el gobierno las que logran desarrollarse. Aquellas donde se respeta al individuo y se le deja en libertad de perseguir sus fines por medio lícitos.

El fenómeno socio-económico de las remesas nos muestra claramente que para salir de la pobreza no necesitamos programas asistencialistas y electoreros sino la certeza en las reglas del juego y en el respeto de nuestra vida, propiedad y libertad.

Mientras no entendamos que la riqueza la generan los individuos y no el gobierno, seguirá el pernicioso sistema benefactor-mercantilista. Los parásitos seguirán viviendo a costillas del tributario, seguirán exigiendo más poder discrecional para entorpecer las operaciones de las empresas y así poder extorsionarlas, seguirán chillando por más impuestos, se coludirán con quienes busquen favores o prebendas del gobierno.

Mientras sigamos creyendo que lo que nos sacará de pobres es más gobierno, seguiremos expulsando a los emprendedores, los migrantes. Quienes se irán en busca de forjarse un futuro mejor para ellos y sus familias, un futuro que aquí en nuestro país se ve muy lejano, sino es que inalcanzable para algunos.

Mientras tanto, los que aquí nos quedamos, debemos entender qué condiciones se necesitan para generar riqueza y actuar para conseguirlas. Si no, sólo será cuestión de tiempo para ser nosotros parte de esa estadística que envía remesas.

@Md30

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