La gestión del parlamentario Óscar Chinchilla como presidente del Congreso de la República está a pocos días de concluir, luego que tome posesión la nueva junta directiva en el legislativo.

Chinchilla fue juramentado como presidente del Congreso el 14 de enero 2017. Su último día en el cargo será este domingo cuando juramente a su reemplazo.

Aunque Chinchilla no pierde la esperanza que este sábado 13 de enero logre los 80 votos necesarios para reelegirse. Pues confirmó que era su objetivo en los próximos días.

¿Cómo se evalúa?

Sea reelecto o sustituido, el periodo de su gestión dejó varios temas que trascendieron en el ámbito nacional, algunas de manera positiva y otras en forma negativa.

Según Chinchilla, entre sus logros están los 22 decretos aprobados por el pleno, además de las reformas a la carrera judicial, junto con algunos acuerdos internacionales que fueron ratificados.

El legislador también califica que su gestión se dio en un año complejo, donde trascendieron algunas interpelaciones a ministros y antejuicios contra diputados, incluso contra el presidente Jimmy Morales.

Chinchilla asegura que dentro de las complicaciones que también tuvo el legislativo durante el 2017, fueron las distintas manifestaciones de la población en especial por el denominado “Pacto de Corruptos”.

Análisis de gestión

Ángel Ramírez, de Congreso Transparente, menciona que la gestión de Chinchilla tuvo muchas complicaciones, pero también algunas líneas claras que quiso fomentar.

Dentro de los inconvenientes que enfrentó figuran la dinámica del Congreso. Esta tiene limitantes para lograr acuerdos debido a su composición fragmentada entre los distintos bloques.

“Frente a estas complicaciones el presidente Chinchilla fue víctima debido a su inexperiencia dentro del Congreso”, menciona Ángel Ramírez.

A pesar de esto, entre las buenas gestiones del presidente estuvo su involucramiento en el plan de gobierno abierto. Esto con el objetivo de fortalecer institucionalmente el Congreso.

Según Ramírez, entre los temas complejos donde no pudo involucrarse estuvieron las reformas al sector justicia, reformas a la ley electoral y la aprobación a los decretos del código penal.

Además, comenta que hubo un estancamiento entre la gestión pasada de Mario Taracena. En especial con la calidad de las distintas iniciativas de ley tratadas en el pleno.

“Lo que afectó en la gestión de Chinchilla fue su falta de experiencia. Mientras que en la de Taracena fue la dinámica que generó a lo interno del Congreso”, concluyó Ramírez.

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