Esta semana el presidente Donald Trump dijo no entender por qué su país recibe a tantas personas de países de… de eso. Habló concretamente de dos países El Salvador y Haití, pero también utilizó la expresión para referirse al continente africano. La frase utilizada es, por donde se vea, una total falta de respeto. No hay manera de rescatar al presidente de esta potencia mundial. Aunque de hecho hay muchas personas que dicen que lo que trató de decir fue que estos lugares están jodidos, por su pobreza, violencia o corrupción. Y es claro, que, desde esa perspectiva, se incluye a nuestro país en tan selecta lista.

Me parece grave que un presidente se exprese así de un continente entero y que, además, señale de una manera tan irreverente a países que por alguna u otra razón han sido azotados por la desgracia y deben de acudir en busca de algo mejor lejos de todo lo suyo. ¿En dónde le quedó la diplomacia y el respeto? Da hasta un poco de miedo imaginar que hay en el puesto más importante de Estados Unidos una persona tan intolerante y llena de mucha discriminación.

Y son justamente estos últimos elementos mencionados los que muchas veces han sido detonantes para que conflictos enormes, entre países enteros, comiencen. Es vital para lograr interactuar entre más personas aceptar las diferencias y aprender de ellas. Es peligro que el líder de una Nación promueva de alguna manera a través de un discurso como este la discriminación y la xenofobia.

Se han visto en los últimos meses muchos casos de violencia desatados contra latinos. Recuerdo en concreto dos videos que se hicieron virales. El primero era de un muchacho que había hablado con su papá en español en el aeropuerto por lo que otra persona que esperaba un vuelo comenzó a insultarlos. En el segundo ocurrió porque una señora que estaba en el supermercado no se veía lo “suficientemente” estadunidense. Acciones que corren el peligro de reproducirse en sitios como escuela, universidades o lugares públicos. En definitiva es complicado darse cuenta del problema mientras se escucha a alguien que forma parte de este.

A todos nosotros, nacidos en un país de estos, en uno de los de la lista que, aunque no mencionados, nos sabemos incluidos. Debemos de tomar consciencia y ayudar a que otros la tomen. Para dejar de sentir que ese adjetivo nos calza a la perfección como país. Exigir y exigirnos más porque como he dicho en otras ocasiones, no nos sirve de mucho pedir transparencia cuando nosotros mismos no podemos ver por todo el lodo que andamos llevando.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo