La vida de Eugenio Rax Pa terminó de manera trágica la noche del 9 de enero de este año, pero el infortunio siguió con él hasta la sepultura.

A partir de su deceso que quedó grabado y difundido por todos los medios de comunicación, surgieron muchas dudas.

Poco se pudo saber del hombre que se quitó la vida delante de muchos peatones.

Las imágenes de una persona corriendo tras el transmetro y luego colocándose debajo de las llantas, causaron asombro y tristeza, y muchas interrogantes.

No era su nombre

Durante las siguientes horas a su deceso, los medios de comunicación reportaron que la víctima era Teodoro Rax Pereira, de 38 años, originario de Cobán, Alta Verapaz.

Pero pronto se supo que la persona con ese nombre estaba viva y que extravió su Documento de Identificación Personal (DPI) en 2014.

Sin embargo, en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), el hombre fue ingresado con el nombre de Eugenio Rax Pa, de 28 años, originario de Tucurú, Alta Verapaz.

Y no hubo fin de la historia

En el Inacif la necropsia concluyó que su muerte fue por trauma de cráneo.

Pasaron los días y aunque los medios de comunicación seguían hablando de la tragedia, ningún familiar se acercó a reclamar su cadáver.

El jueves ya no hubo más espera. Fue enviado al Cementerio La Verbena y sepultado sin que ningún pariente o amigo lo llorara.

Lo único que se sabe es su nombre y lugar de origen, pero se lleva a la tumba la duda que todos quisieran despejar: ¿qué lo motivó a tomar la fatal decisión de quitarse la vida?

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