Esta es una conclusión derivada de varios días, meses, años de analizar el comportamiento de la mayoría de ustedes en las redes sociales y en público. Honestamente, la hipocresía del guatemalteco no tiene límites. Su poca determinación por cambiar el país es la que nos tiene por los suelos. Quiero que todos ustedes entiendan mi mensaje y por eso utilizaré un lenguaje más coloquial. Ustedes han sido los creadores de la peor ecuación ciudadana en la historia del mundo: “me indigno + me pela = el país que tenemos”.

Querido público inerte, ignorante e indiferente, ¡se han encargado de arruinar el país! ¡Muchas gracias! Ustedes y su escaso interés por dedicarle un poco su preciado tiempo a su país es lo que nos tiene así, ¡fatal! Porque no estamos bien, ya dejémonos de los discursos colmados de pajas, muchá.

Esto no marcha bien, desde ninguna perspectiva. No me sorprendería en lo más mínimo que se ofendieran, pues claro, si ni siquiera son capaces de agarrar un pinche periódico para informarse del acontecer nacional, ¿cómo jodidos espero yo que sepan qué sucede y que no se ofendan cuando los llamo parásitos?

Su indiferencia esta semana fue la gota que derramó el vaso. Hagamos un repaso de los acontecimientos más importantes (los que cualquier persona mínimamente formada) que han sucedido estas semanas. Primero, la captura de Baldizón por su  involucramiento en el caso Odebrecht – y la nueva imputación a Sinibaldi. La estructura que operaba en la SAT y que fue desbaratada este jueves por las autoridades más la vinculación del vicepresidente de la Junta Directiva del Congreso, Felipe Alejos y del ex candidato vicepresidencial de la UNE, Mario Leal. La captura del Ministro de la Defensa, Williams Mansilla, por su relación con la aprobación del ofensivo bono para el mandatario Jimmy Morales. No olvidemos el ataque armado contra el ex magistrado de la CSJ Arturo Sierra y la polémica investigación sobre los estúpidos gastos del presidente, publicada por el colega Luis Ángel Sas. Finalmente, Arístides Crespo fue capturado por su vinculación al caso de corrupción conocido como Plazas Fantasma. La salida de Francisco Rivas como Ministro de Gobernación y los más de diez cambios en el gabinete en tan solo dos semanas. El nombramiento de la Junta Directiva del Congreso colapsado de corruptos. ¡Y podría seguir!

A lo que voy es que siempre habrá noticias. Guatemala es el país de la eterna noticia y ningún día es la excepción. Nuestra primera obligación como ciudadanos es estar informados. Lo vengo diciendo como loro en mis columnas de opinión, pero a la mayoría les pela. Nada nos cuesta dedicar tiempo para leer/ver/escuchar las noticias, analizarlas y formar un criterio para comunicarlo en nuestros círculos sociales. Hay diversas formas de hacerlo. Los periodistas y los medios nos hemos encargados de facilitarles todo el proceso, pero no podemos formarnos por ustedes. Estar informados es tan importante porque luego, cuando toca actuar lo hacemos con nuestro sano juicio y sabemos qué exigir, cuándo y cómo. ¡Y vaya que sí tenemos que exigir! Más ahora.

Ya estoy harto que vengan todos con el mismo discurso patriota y sentimental cada vez que pasa algo en el país y que diez minutos después, les valga madre la situación. ¡Que versatilidad más enfermiza! En serio sueño con que un día pueda tener una conversación como aquellas que tienen los jóvenes de nuestra edad en otros países (lo viví en Roma, por ejemplo). ¡Somos el presente y el futuro del país muchá! No nos podemos dar “el lujo” de desaprovechar esa oportunidad. Así que, esa fórmula de “me indigno y me pela” la vamos desapareciendo de nuestra idiosincracia cuanto antes. De lo contrario, váyanse al carajo de este país y no estorben.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo