Era 1998. Álvaro Arzú Irigoyen fungía como presidente de Guatemala y la emisión de permisos de conducir pasó de las garras del Estado a una empresa privada. Ahora es 2018. Jimmy Morales dirige el país y el contrato para la emisión de licencias está a punto de vencerse. El Departamento de Tránsito de la Policía Nacional Civil ha manifestado su intención por apropiarse del servicio completo de nuevo.

La batalla por las licencias ha comenzado. Dependiendo del ganador, la pregunta será, ¿retrocederemos o avanzaremos?


Pasado tormentoso

El cambio de siglo también significó progreso para un servicio que antes de 1998 resultaba ser un calvario para los guatemaltecos: tramitar la licencia. En la historia del país existe un antes y un después muy marcado cuando se trata de la emisión de este documento.

En los años noventa, el Estado mediante el Departamento de Tránsito era el encargado de todo el proceso relacionado con el trámite de licencias. Sin embargo el proceso era lento, poco transparente, inestable y desordenado, como muchos servicios que proporciona el Estado de Guatemala. Imágenes, datos obtenidos de las instituciones y la experiencia de los usuarios respaldan que el trámite era una pesadilla.

Según las declaraciones del Departamento de Tránsito, la empresa privada que ahora tiene el control de la emisión de licencias, las experiencias de los usuarios y sondeos realizados por República, este era el proceso para tramitar una licencia en Guatemala hace más de 20 años:

  • Las instalaciones se encontraban en la Central de Mayoreo (Cenma)
  • Las personas llegaban a las tres de la mañana, aproximadamente para hacer la fila.
  • Se daban solamente 150 números para atención. El horario era de 8:00 a 12:00 de la mañana, porque en la tarde se dedicaban por completo a la producción de licencias.
  • El usuario salía con un permiso de manejo con validez de 30 días.
  • Al vencerse los 30 días, el usuario regresaba al lugar para recoger su licencia. Si esta no se la entregaban, le otorgaban otro permiso por otros 30 días más.
  • La licencia era de cartón. Incluía una fotografía, firma y sello del departamento de tránsito.

1998: renovación y orden

Pero todo cambió dos años antes del cambio de siglo. Bajo la gestión de Arzú se abrió el proceso de licitación y la empresa Mayoreo de Computación, S.A (Maycom) ganó el concurso y firmó el contrato para encargarse de la producción, administración y servicio de las licencias de conducir vehículos para la República de Guatemala.

Luis Amado, Gerente General de Maycom, recuerda los inicios de la empresa que hoy atiende a un aproximado de 60,000 personas cada mes en un tiempo estimado de 20 minutos por trámite.

 

Actualmente, esos tres centros de emisión se han transformado en 11 agencias distribuidas por todo el país. Maycom tiene presencia en Petén, Zacapa, Cobán, Huehuetenango, Mazatenango, Escuintla y cuatro en el departamento de Guatemala (Roosevelt – Zona 9 – Carretera al Salvador – Metronorte) y mediante sus “agencias móvil” se transporta por todo el país para producir y entregar licencias.

Édgar Guerra, Defensor de los Usuarios de Transporte Publico de la IPDH, considera que el servicio brindado en los últimos 20 años ha sido beneficioso para los guatemaltecos.

“(Con Maycom) se logró comprobar que los tiempos para el trámite y entrega de la licencia de conducir, se redujeron considerablemente en relación al trámite anterior. Y esto pone a prueba las capacidades que tienen los seres humanos”, afirma Guerra.

En el año 2004, Maycom se convierte en la primera empresa privada en prestar un servicio al Gobierno con certificación ISO 9001. Hace poco recibieron la certificación ISO 27001.

 

Los comentarios positivos no solo son por parte de la empresa. Las autoridades del Departamento de Tránsito también han reconocido la calidad del servicio. El Comisario General Otoniel Sandoval Bonilla, Jefe de Departamento de Tránsito de la PNC, aseguró que el servicio, actualmente, “marcha al 100%”.

 

Los usuarios, tanto quienes renuevan su licencia o la tramitan por primera vez, han aplaudido el servicio y lo califican como “muy bueno, novedoso y muy rápido”.

 

Si bien la emisión de licencias ha demostrado ser eficiente y veloz, la empresa no ha estado exenta de señalamientos en contra, sobre todo por parte funcionarios públicos, como diputados o expresidentes. Hay quienes han criticado el contrato entre Maycom y el Estado, por la supuesta “falta de transparencia”.


El criticado contrato

La cláusula del convenio que el Ministerio de Gobernación tiene suscrito con Maycom no establece que una vez éste llegue a su fin deba prorrogarse. Sin embargo, desde 1998 siempre se ha ampliado el contrato. ¿A qué se debe esto?

El acuerdo entre la empresa y el Estado sufrió una modificación en septiembre de 2003, luego de que el expresidente Alfonso Portillo lo declarara “lesivo a los intereses del Estado” en 2002. Fue el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, quien interviene en los casos de controversias derivadas de contratos y concesiones administrativas, el que hizo algunas modificaciones.

Varias ampliaciones ha sufrido el acuerdo; nueve para ser exactos. La última, en mayo del 2013, fue duramente criticada. El diputado Amílcar Pop encabezó la revuelta y alegó que “parecían haber presiones por parte de la empresa para que se le renovara el contrato específicamente a ellos”.

Sin embargo, el entonces viceministro administrativo del Ministerio de Gobernación, Manfredo Pacheco, salió en defensa de esta ampliación y explicó que “una obligatoriedad de ampliación no puede consignarse ya que esto iría en contra de los principios de transparencia”. Agregó que “si la empresa está brindando un buen servicio al Estado y con buenos precios, es difícil que se le niegue una prórroga”.

De acuerdo con la Ley de Contrataciones del Estado, las unidades ejecutoras deben crear un evento de contratación a licitación si ésta supera los Q90 mil. Esto para que se pueda seleccionar a la empresa que ofrezca las mejores condiciones para el contratante. El contrato de Maycom con el Estado ronda los Q600 millones y algunos critican la ausencia de “un evento de licitación para la contratación de otra empresa que pueda ofrecer el servicio”. Sin embargo, más que por el monto, esta “ausencia” responde al factor tiempo.

Imágen: Maycom (arriba) y Departamento de Tránsito (abajo) – Centros de Emisión de Licencias.

Amado asegura que “las ampliaciones dadas se han dado debido a que el Estado no ha realizado un evento para la prestación del servicio a tiempo” y que “el contrato no es por monto sino por tiempo”. Pacheco confirmó en una entrevista a un medio vespertino que “era posible que en repetidas ocasiones el Departamento de Tránsito se hubiera olvidado del vencimiento del contrato y que por miedo a dejar sin licencias a la población haya tenido que ampliarlo sin licitar”.

Adela Camacho de Torrebiarte, que fungió como Ministra de Gobernación en 2007 y 2008, reconoció la lentitud del Estado durante el proceso de licitación e hizo énfasis en la necesidad de prepararse con tiempo para el trámite.

 


La contienda actual

Ahora existe una amenaza a la emisión de las licencias como las conocemos ahora. El 7 de julio de este año vence el contrato del Estado con Maycom para la emisión del permiso de conducir y no es ningún secreto que el Departamento de Tránsito de la Policía Nacional Civil busca apropiarse de la producción, servicio y control total de los permisos de conducir. Así lo ha confirmado el comisario Sandoval.

La policía ya ha hecho público el proyecto de licitación en el portal Guatecompras y sus autoridades están confiadas de que pueden brindar el servicio “igual y mejor” que Maycom.

El proyectoestá en el portal de Guatecompras. Imagen: Guatecompras

Desde la defensoría, Guerra comparte la postura del Comisario y considera que el Estado tiene el recurso para mantener o mejorar el servicio de emisión de licencias.

“De la misma manera que una empresa particular lo realiza, seguramente el Estado tendrá la misma capacidad de administrar los procedimientos y sus tiempos, teniendo en cuenta siempre, que es un deber del Estado el brindar un servicio eficiente, de calidad , con transparencia y en apego a la ley”, asegura Guerra.

El comisario dijo en una entrevista que el Departamento de Tránsito cuenta no solo con la capacidad financiera sino con el recurso humano y logístico para emitir las licencias a más de 50,000 personas mensuales.

 

Sin embargo, hay un factor que está en contra del Departamento de Tránsito y Sandoval lo sabe. Es el tiempo. Según el comisario, el proyecto ya está en Guatecompras pero “todavía puede tener cambios y ser modificado”.

Expertos aseguran que aunque la policía llegara a apropiarse del servicio, ni siquiera podría igualar las capacidades de Maycom porque “ya va contra el reloj”. Amado recuerda que en el caso de Maycom el proceso tardó casi un año y que considera “muy difícil” realizar cambios efectivos que no perjudiquen a la población en el proceso en cuestión de pocos meses.

 

Adela Camacho de Torrebiarte, que preside la Comisión Presidencial para la Reforma Policial, asegura que ya no hay tiempo y que sería “imprudente” por parte de la policía tomar estas medidas.

 

Los planes del Departamento de Tránsito todavía son difusos, pero la meta es clara: apropiarse de los permisos de conducir en julio, a como de lugar. “El proyecto está en diferentes fases de avance. Con el paso del tiempo creo que podemos ir obteniendo más solidez en esta situación”, comentó Sandoval a República.


Si no está descompuesto, ¿para qué arreglarlo?

Esa es la pregunta que se hace Hugo Maúl, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) con relación a la emisión de licencias.

 

A diferencia de la emisión de pasaportes (un caos que República corroboró con una investigación exclusiva) la población está satisfecha con el trámite de la licencia de conducir y la empresa que lo brinda.

 

Las justificaciones actuales del Estado para controlar las licencias todavía no son claras. El mismo comisario ha reconocido que Maycom ha brindado un buen servicio. “La actual empresa que tienen a su cargo la prestación de este servicio lo ha hecho de una buena manera. No puedo decir que ha fallado”, asegura.

Pero Sandoval calla cuando se le pregunta qué mejoraría en el servicio de Maycom. Se encoge en hombros cuando se le pide revelar su plan de acción concreto. Entonces ¿Cuál es la verdadera intención detrás del tira y afloja por el control de las licencias? Maúl habla de un foco de corrupción; la historia ha comprobado que la teoría no está lejos de la realidad.


Mientras tanto, la emisión de licencias se encuentra en manos de Maycom. Pero en cuestión de meses, la historia podría cambiar. Para bien o para mal. La pregunta sigue siendo, ¿retrocederemos o avanzaremos?

Imágenes: Maycom

 

Imágenes: Maycom