Un tema que debe ser tratado porque es un  problema que existe.

Desde el año 2,013, la investigadora Jaclyn Cravens candidata a un doctorado en el Programa de Matrimonio y Familia usó data del facebookcheating.com para explicar los efectos de la infidelidad cibernética y cómo era percibida por la parte engañada, ya sea hombre o mujer.

Según un estudio de la Universidad Tecnológica de Texas, la infidelidad cibernética duele y lastima tanto como  la infidelidad física.

La Dra. Cravens considera que el creciente uso de las redes sociales, especialmente Facebook ha hecho que se aumenten estos problemas, los cuales la mayoría de las veces se inician con un LIKE o aceptando invitaciones de amistad de personas del pasado amoroso o simplemente de personas que se dedican en la red a atrapar a otras  personas con sentimientos de vacío en su corazón o cuando están sensibles por crisis emocionales o de pareja o cuando la monotonía ha llegado a su vida.

Es más, hoy en día se sabe que una persona tiene pareja, es casada o soltera porque en Facebook aparece su estado y hay muchas fotografías que pueden atraer acosadores en línea; por lo que es muy importante saber quiénes son nuestros amigos y porqué razón son nuestros amigos.

Si una dama o un caballero que se dignen de llevar una vida religiosa decente y entender que el respeto y la fidelidad en pareja es importante, antes de iniciar una relación por internet, no debe pensar si es correcto o no, si no pensar si es INTELIGENTE ya que podría perder más por menos.

Y creo importante que para aceptar una relación de amistad, el hombre o la mujer dignos, deben preguntar a sus parejas sobre la invitación. Alguien dirá: ¿porqué debo pedir permiso? La respuesta se encuentra en la biblia cuando Jesús explicó que el esposo y la esposa “ya no son dos, sino una sola carne” (Mateo 19:6).

Y aún más en el caso de las damas, que en 1 Corintios 11:3 dice: “La cabeza de todo varón es el Cristo; a su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es Dios”.

Pero este tema no lo quiero dirigir desde una base religiosa, aunque esta sea totalmente acertada, quiero comentar lo que en mi clínica he visto muy frecuentemente desde que las redes sociales se han “disparado” y esto ha provocado problemas tales como inseguridades, dolor y hasta separaciones comprometiendo a niños que ven el sufrimiento familiar.

Mi recomendación es que sean como un libro abierto, que no existe secretos ni áreas privadas como le llaman muchos psiquiátras y sexólogos modernos; debe haber comunicación y cuando haya alguna duda no debe haber violencia si no una discusión sana y propositiva, que haga terminar el problema y que no pase a más. Yo tuve la oportunidad de revisar blogs de muchísimas personas que hasta pensaron en el suicidio cuando descubrieron a sus parejas teniendo sexo cibernético o cibersexo.

Mi mayor temor es cómo será el futuro de las parejas en 20 a 30 años en adelante cuando las bases del matrimonio que son el amor y la fidelidad se vean atacadas por el “modernismo”.

Es importante educar a nuestros hijos en la fe y que sepan que las redes sociales sanas son de interacción de momentos de la vida y momentos de alegría, no para mostrar senos o torsos desnudos. Si se pertenece a un chat de ex compañeros de colegio, amigos del gimnasio o de  cualquier tipo de chat social, se debe respetar compartiendo material sano y no pornográfico pues alguna pareja lo puede malinterpretar. Pilas.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo