Los derechos humanos son la respuesta a quienes siempre han sufrido los vejámenes de aquellos que  han ostentado el poder y saben muy bien que las voces de muchos los hace perder poder y sobre todo porque sus intereses personales corren peligro, dinero, y se ven afectados.

Es por ello que la lucha por esos derechos humanos representa entonces una molestia para aquellos que solo velan por sus intereses, por eso es que cuando se ven amenazados son capaces de utilizar las estrategias más bajas para conservar sus privilegios y claro eso está relacionado a la desinformación, levantar falsos y buscar con la mentira tergiversar la información.

Esa conveniencia que los hace intocables según ellos, y los libra de hacer a su antojo cualquier cosa, y manipular a la sociedad y seguidores para hacer lo que para ellos es lo más beneficioso para sus intereses mezquinos, sin duda una maniobra que han hecho con mucho éxito durante mucho tiempo.

Guatemala se encuentra en una etapa de reestructura en la que sin dudar el rostro político cambiara para mostrarnos una nueva cara, y claro como una historia en la que somos parte tiene una condición y es el que la división siempre estará existente en un país polarizado pero no podemos dejar que eso no nos deje pensar que todos tenemos que luchar por un país libre de corrupción e impunidad.

La lucha es dura y sobre todo en la que un pueblo como el nuestro tiene ahora una dura prueba, porque sabemos esa batalla contra la corrupción debe darse para alcanzar un mejor futuro para nuestros hijos, es por ello que debemos ser consecuentes con nuestro actuar.

La búsqueda de un esquema que este contra este sistema corrupto, debe continuar pues a medida que haya más corrupción menos derechos humanos habrá,  y es por ello que la corrupción debe ser un frente común para una sociedad que por años ha vivido a la sombra de la miseria causada porque a unos cuantos solo les interesa su propio beneficio.

La lucha seguirá, no hay duda de eso, pero lo que si tenemos claro los guatemaltecos es que la mayoría queremos que la corrupción termine y que esto nos permita estar en un país que tenga las estructuras necesarias para el desarrollo, es por ello que es evidente. No podemos dar marcha atrás, sí dejamos que esto siga, la corrupción continuara fragmentando la vida que esperamos alcanzar y el futuro que necesitamos con derechos para todos.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo