Es tan obvia la animosidad hacia el Presidente Jimmy Morales y hacia el Presidente Donald Trump que los tweets y memes histéricos de la izquierda no tardaron en salir rebuznando ignorancia sobre como se manejan las cosas en Washington, y furibundos insultando a ambos Presidentes en todas las formas posibles. Los titulares cuestionando, insisto, ignorante o maliciosamente, que la reunión fue breve y antes de que las fotos salieran diciendo que sólo se saludaron. Dejan en evidencia su mala fe en desinformar a la gente y meter más leña al fuego de la furia que tiene la izquierda y algunas personas de derecha, insisto, mal informadas.

Una reunión con el Presidente de los Estados Unidos no dura más de 10 minutos en promedio, porque a diferencia de la gente común, tiene una agenda tan apretada que no le da tiempo de mayor cosa. Es por eso que cuando se toma el tiempo de sentarse como lo hizo con Morales, con Rex Tillerson, su Secretario de Estado (equivalente al Canciller), Jared Kuchner que es uno de sus principales asesores, el General Kelly que es su Jefe de Gabinete, y Juan Cruz, quien es el Director para Asuntos Hemisféricos del Consejo Nacional de Seguridad, y los principales líderes del Congreso, es una deferencia y una muestra de atención e interés muy grande. Esto no se había dado en muchos años, ni con Pérez, ni con Colom, ni con Berger. Se dio con Arzu para la visita de Estado por el Huracán Mitch, pero vino en conjunto con los Presidentes Centroamericanos, y con Portillo cuando la Embajada logró una visita de Estado bajo las ordenes del Canciller Gabriel Orellana.

Los Estados Unidos saben que si en Guatemala siguen las cosas como van (vean los índices de crecimiento económico y de inversión en el país) y continuamos retrocediendo económicamente y con eso, únicamente aumentan la inmigración ilegal y el crimen organizado porque la gente sin oportunidades ni alternativas recurre a lo único que les queda, huir a buscar mejor futuro en otras tierras (generalmente a los Estados Unidos) o sucumbir a los grupos criminales que operan en el país (maras, narcos). Sin sector productivo no hay prosperidad ni modernidad, no hay empleo, y no hay impuestos. Quienes aman que sea papá gobierno el que se encargue y les regale, no piensan de dónde viene el dinero que usa el Estado para realizar sus obras o regalarles. No es dinero de Monopolio. Viene de quienes pagamos impuestos. Una recaudación que permita, como la Ley lo dicta, ponerse al día sin temor de cárcel, como hicieron en Colombia, y reforzando la aplicación de los impuestos no como impedimento sino como lo que son, una fuente de ingreso constante para el Estado, sería idónea. No habría excusa para no estar al día y para que el Estado llegue a sus metas de recaudación.

Esto es evidente cuando escuchamos que los Estados Unidos han cambiado su estrategia a una de generación de empleo, para que los países de dónde salen los inmigrantes y que son zonas de trasiego y producción de drogas tengan alternativas legales y lógicas que ofrecer a sus ciudadanos. Además de tratar esos temas, el Presidente Morales sorprendió a las autoridades estadounidenses porque no llegó con la mano extendida a pedir dinero sino que fue a pedir asistencia para las fuerzas de seguridad, que enfrentan una lucha contra las maras y los narcos bien armados. Ojalá al Presidente Morales se le ocurriera pedirle esa misma asistencia a Israel, que tiene fuerzas de seguridad altamente entrenadas y acostumbradas a lidiar con guerrilleros y similares.

Las muestras de apoyo de las máximas autoridades estadounidenses sin duda pesan más que cualquier pataleta de las Representantes Ileana Ros-Lehtinen o Norma Torres, y que ahora venga una delegación del Senado es también un gol que la izquierda no acepta en Guatemala. Aplaudo al Presdiente Morales por lograr esos apoyos. Ojalá no le tiemble la mano cuando deba tomar decisiones trascendentales para el país y logremos superar esta etapa de desencanto, furia y frustración que sentimos tantos guatemaltecos, unos porque quieren que la Cicig sea el dios que les diga como vivir etc, o lo ven como el ente salvador, otros porque queremos vivir en un país libre que funcione y ser responsables de nuestros propios destinos. Es un duelo político que esperamos termine bien por el bien de todos. Quebrar al país no es bueno para nadie, lástima que alguno no lo entiendan y sólo se dejan calentar la cabeza.

República es ajena a la opinión expresada en este artículo