Recomendación: si eres de izquierda o perteneces al famoso “movimiento contra la corrupción” te recomiendo el uso de un diccionario para leer mi columna y la puedas entender.

Simplemente sin palabras, así es como la gran mayoría de los guatemaltecos ve en estos momentos a este par de fámulos de los que se dicen hacer llamar la salvación para Guatemala.

Es inconcebible que a un par de funcionarios ignominiosos tenga que venir una Funcionaria de otro país a llamarles la atención por no saber hacer su trabajo de manera correcta, definitivamente se convierten en una mofa de una institución que hace llamarse seria y no es nada más que un circo junto con sus casos como lo es la CICIG.

El pueblo de Guatemala ha terminado por abrir los ojos y darse cuenta que estos que luchan contra la corrupción son nada más y nada menos que el mismo grupo de corruptos que Guatemala ha tenido por años dentro de la sociedad política, bien por ellos por haberse quitado la máscara y gracias por hacerlo a tiempo, antes de las elecciones.

Por años los guatemaltecos hemos querido que venga alguien y nos salve de la corrupción que nos embate diariamente, confiamos en entidades internacionales que más allá de mejorar la situación la han venido ha empeorar, ahora con el descaro de los que son corruptos se convirtieron en aquellos que en estos momentos se dan golpes de pecho y arremeten contra un gobierno democráticamente electo, si en realidad querían un cambio porque no lo hicieron hace años, acaso ahora qué hay incertidumbre vieron la oportunidad de querer tomar el poder manipulando y capturando las instituciones del estado como lo es el MP y la CC sin olvidar a un nefasto, cobarde y trolo PDH.

Guatemala se ha convertido en un país con una cantidad de habitantes que sufren de amnesia, una amnesia política que da la oportunidad de que personas como Helen Mack, Nineth Montenegro, Pablo Monsanto, Alfonso Portillo, Dionisio Gutiérrez, Rigoberta Menchú, Jordan Rodas, Lucrecia Hernández Mack, Mario Polanco y Sandra Torres sean sablistas de un sistema que en un futuro no muy lejano también incluirá a Thelma Aldana la cual se les unirá, todos ellos adefesios de instituciones, organizaciones y ONG’s pútridos y derruidos por sus actos protervos que no le han dejado a Guatemala el más mínimo benéfico.

La CICIG siendo una institución que se suponía era el contrapeso de la corrupción en un sistema político fallido ha terminado por ser el vínculo entre una política manipulada de izquierda, un sector empresarial afrentoso y las entidades tanto nacionales e internacionales que manejan una agenda con intereses personal y mezquinos.

Apelando la buena memoria del sector analítico y pensante de nuestro país podemos decir que estos “movimientos” y pseudo “candidatos” que están apareciendo en el ámbito político, nacieron muertos en sus proyectos, ya que ningún guatemalteco si quiera que pertenezca a ese sector analítico se inclinará en lo más mínimo para elegirlos como una solución viable a nuestra situación gubernamental.

Así mismo cabe recalcar que la CICIG no fue ni solicitada ni conformada para estar realizando campañas políticas de ningún tipo por lo cual sería excelente se apegará a su mandato o simplemente el Congreso de la República analizará de manera precisa la continuidad de la misma en el país, ya que de mantener su postura se encontraría violando el mandato de su conformación.

Simplemente Ivan Velásquez y Thelma Aldana están arrastrando a esta institución a su tan esperado final.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo