Por Juan Pablo Bercian 

El concepto ideología fue formulado en 1796 por Destutt de Tracy, Destutt lo denominó como la ciencia que estudia las ideas. En Guatemala actualmente el debate no se basa precisamente en las ideas, existe un término que es importante conocer para ponerle nombre a lo que actualmente sucede y es el discurso de control social, en esto recae el uso despectivo de la ideología para desprestigiar o descalificar a un sistema de pensamiento, concepción del mundo o persona.

Guatemala cada vez queda más aislada en la región por no mencionar del mundo competitivo, todo por no mantener un debate a la altura propositivo, la problemática de basarse en paradigmas y desconocer sobre temas propuestos. Una clara víctima de la falta de debate propositiva y de no informarnos son las Zonas Francas en Guatemala. No mantener una visión de país tiene costo altísimo que equivale a miles de empleos perdidos y más de 100 empresas que han decidido migrar a países vecinos dejando así miles de familias guatemaltecas sin un ingreso que vale recalcar el salario promedio en Zonas Francas es por mucho más alto que el salario mínimo ofrecido en Guatemala.

Una migración de empresas localizadas en un mismo punto geográfico específico deja como resultado una problemática social, no es lo mismo perder 500 empleos esparcidos a lo largo del país, a perder 500 empleos en un departamento o municipio.

Mucho se ha discutido por las mismas organizaciones, que para darles una pista de quienes son siempre inician su discurso o título de la siguiente forma ¨Recomendamos no aprobar Iniciativa X¨ y así sucesivamente pasan los años y cada vez somos más los guatemaltecos que pagamos esta falta de propuesta y liderazgo en temas económicos lo que deja como consecuencia una Guatemala cada vez menos competitiva en la región.

Nuestros vecinos cuentan con inversiones como TESLA en Honduras, si Tesla, la misma que envió un carro al espacio y Costa Rica cuenta con inversión de Amazon, el mismo Amazon para donde está migrando todo el mercado de compra y venta de productos a excelente precio, todas estas inversiones en sus respectivas Zonas Francas.

SAT en su dictamen sobre la iniciativa 5174 Ley de Zonas Francas, habla sobre un sacrificio fiscal de 4 mil millones de Q, calculo que está hecho a base de suposiciones, pero si nos basamos en este mismo dictamen donde habla sobre 319 millones de gasto fiscal en 2015, lo cual debería de ser denominado como inversión fiscal ya que en el mismo dictamen menciona que se generaron 989 millones por las mismas zonas francas, es decir que se generaron 3.5 Q por cada 1 Q invertido en Zonas Francas, cálculos que no son nuevos. Nuestros vecinos cuentan con cálculos con un mejor retorno de inversión mucho más alto gracias a sus atractivas Zonas Francas que generan miles de empleos y multiplican los retornos fiscales. Entiendo perfectamente a ICEFI y señor Balsells basando su opinión en una de las tantas conclusiones del dictamen de SAT pero Guatemala ya no está para defender posturas ideológicas a costo de miles de empleos, el debate debe de ser sobre ideas y propuestas que generen soluciones al país.

Este año se deslumbra a ser el año de reactivación económica, sumando a esto se cuenta con una comisión de Economía en el Congreso que ha dado muestras de liderazgos y con intención de priorizar los buenos proyectos de ley que sean de beneficio para el país. Se vienen grandes retos como la Ley de Infraestructura Vial, Ley de Zonas Francas, propuestas que generen Certeza Jurídica y una agenda de Generación de Empleo para la Juventud, pero todo esto podrá ser posible si y solo si acuerpamos este esfuerzo con propuestas constructivas e ideas para seguir avanzando. Dejemos que los resultados sean los que nos guíen y no las suposiciones adelantadas que al final nos dejan un presente y futuro de lo que pudo ser y una Guatemala cada vez más aislada y dividida.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo