Barcelona le sacó de la bolsa tres puntos al Sevilla, que ya celebraba la victoria que significaba el fin del invicto de 36 partidos del cuadro de Valverde, pero en un minuto aparecieron Suárez y Messi, sus dos máximos goleadores, y cambiaron la historia.

El 31 de marzo de 2018 queda marcado en la mente de los seguidores del Sevilla que vieron como su equipo pasó de la gloria a la tristeza porque no pudo aguantar la diferencia de dos goles que tuvieron durante 87 minutos.

El Sevilla tuvo todo a su favor para lograr un marcador más abultado y evitar que el Barsa volviera al juego, pero perdonó muchas veces.

Se vio a un Barcelona desconcertado, sin ideas y extrañando durante 60 minutos la presencia del astro Lionel Messi.

El Sevilla se topó con un rival que parecía cansado y sin convicción. Franco Vázquez y Muriel anotaron por Sevilla. Fue un partido vibrante y en el segundo tiempo de ida y vuelta. 

Se cansó de fallar

Tras el 2-0, Valverde ingresó a Messi para buscar que la genialidad del argentino ayudara a mantener el invicto, pero todo parecía imposible, hasta que llegó el minuto 87.

Messi fue acorralado y fue notorio que todavía está tocado por la lesión, mientras que sus compañeros equivocaron de manera constante los pases.

Con el Barcelona desesperado por descontar el marcador, el Sevilla encontró espacios adelante, pero no aprovechó las oportunidades para aumentar el marcador.

El colombiano Muriel desperdició algunas y otras fueron tapadas del arquero Ter Stegen, que impidió más goles del Sevilla.

Barcelona queda ahora a un partido de igualar la marca impuesta por la Real Sociedad, que sumó 38 partidos sin perder en 1980.

  • Te sugerimos leer:

Ataque armado en pleno Viacrucis