“La caída del imperio del Barsa”, “Batacazo histórico del Barsa” y “El Barsa se derrumba en Roma”, son los titulares de los principales medios deportivos de España, que destacan cómo se desató la locura en Roma tras la derrota (3-0) del Barcelona, que era favorito para conquistar el cetro de la Champions.

El equipo de Ernesto Valverde fue sobrepasado por la Roma que inició a toda prisa el juego, sin perder tiempo. Prueba de ello fue que antes de los diez minutos del primer tiempo, ya ganaba el encuentro tras la anotación de Dzeco.

El técnico no supo descifrar el juego de la Roma que no escatimó recursos para buscar remontar el 4-1 del partido de ida, resultado que ya daba como ganador de la serie a los barcelonistas.

Messi no brilló

El Barsa inició el segundo tiempo con la idea de ganar terreno, pero el planteamiento de Valverde no varió y continuó el asedio de los italianos que no descansaban. Al final del encuentro no hubo reacción del Barsa.

Lionel Messi no pudo esta vez armar la jugada genial y aunque buscó llevar a su equipo hacia arriba, fue imposible. Pasaron los minutos y una falta de Piqué originó un penal que De Rossi concretó. Era el 2-0 y lejos de ver un repunte, la Roma tomó fuerza porque estaba a un gol de la remontada.

Y así fue. Manolas fue el responsable de generar la locura total en el Estadio Olímpico de Roma y el silencio absoluto en la banca del Barcelona. El rostro de Iniesta y Valverde lucían desencajados.

Lamento barcelonista

Incluso, el presidente del Barsa, Josep María Bartomeu, no se aguantó el dolor y lo dejó ver en Twitter: “La eliminación en la Liga de Campeones es un golpe muy duro para todos los barcelonistas. Pero es en estos momentos cuando afición, técnicos y jugadores tenemos que estar más unidos que nunca”.

A Valverde no le quedó otra que reconocer el triunfo y dar por cerrado el tercer capítulo consecutivo de una copa que se le niega al Barcelona desde el 2015.

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