Quién y cómo asesinaron a José Daniel Rodríguez es por ahora un misterio. El columnista de República destacó como uno de los principales señaladores de corrupción en el Organismo Judicial, denunciando a Cicig por abusos y al MP por faltar a la Ley.

Con un teclado valiente y decidido, no cayaba ante nada.

En su artículo del 21 de junio 2016, en su columna titulada “La ética e imparcialidad de la CICIG están a prueba” señala las declaraciones del testigo protegido Monzón implicando a la Fiscal General Thelma Aldana en las redes de contrabando. Criticando siempre la doble moral, cuestiona cómo es posible que un sólo gesto de Monzón genere siempre tanto movimiento de ambas entidades y en cambio en este caso reino el silencio.

Sinceramente, dudo que el MP llegue a la verdad sobre este asesinato. Teniendo tantos conflictos familiares, no sería de extrañarse que resulte culpable un hermano del Monzón o algún otro pariente, sea como autor material o intelectual del horrendo asesinato.

Mucho ha circulado en redes sociales sobre los detalles, pero algunos dicen que su cadaver fue encontrado torturado y con señales de mutilación, envuelto en una sábana. Sea o no que ésto sea enteramente cierto, el caso es que fue encontrado asesinado y que lo tiraron como un bulto cualquiera en una calle.

Me recuerda el asesinato de Hugo Arce, otro teclado y pluma afilada, que fue callado durante el gobierno de Colóm. ¿Qué pasó con ese caso? Sólo Dios lo sabe. Lo cierto es que son voces que van siendo calladas.

En su artículo del 23 de septiembre 2017 titulado “Codeca crimen organizado e impunidad con respaldo de la PDH” señala como las entidades tipo Codeca pertenecen al crimen organizado y vienen defendidas por el actual Procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas. Como ese artículo donde hace graves señalamientos de lo que semejante situación significa para Guatemala, escribió cientos otros. Dudo que le haya caído engracia al ex militante de izquierda Jordán Rodas.

Su pérdida es pues una pérdida para Guatemala. Sus colegas columnistas estamos todos enfurecidos con tan deleznable acción y consternados ante lo que pudo sufrir este ser humano tan valiente. Sí lo que pretenden con este crimen es callar a quienes escribimos denunciando atropellos a la libertad, contrarios a los principios democráticos de propiedad privada, Estado de Derecho, mantenimiento del órden constitucional y respeto a la soberanía, no nos van a callar. Este crímen deja mucho que pensar…

República es ajena a la opinión expresada en este artículo