Algunos maestros inician este lunes la cuarta semana consecutiva de suspensión de labores como acción de presión para que el gobierno agilice el aumento acordado con la dirigencia sindical en febrero de este año.

Se estima que entre 30 y 35% de los centros educativos públicos dejaron de dar clases, afectando a los alumnos de todos los niveles, pero es difícil cuantificar el número de estudiantes perjudicados, indica Héctor Canto, viceministro Técnico de Educación.

La suspensión de labores fue un llamado de Joviel Acevedo, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), y los dirigentes departamentales para apresurar el pago del incremento.

“La responsabilidad de que las escuelas públicas estén cerradas es del gobierno irresponsable por no agilizar los procesos para la pronta homologación del Pacto Colectivo de condiciones de trabajo para los trabajadores y trabajadoras del Ministerio de Educación”, dicen los sindicalistas.

El incremento acordado es de 15% dividido en tres años, además de un bono anual de Q2,500.

Acevedo subraya que la responsabilidad de la suspensión de labores es de las autoridades.

¿Es paro o huelga?

La decisión de algunos maestros de apoyar la suspensión de clases para presionar al Gobierno ya tiene consecuencias. Los docentes de las escuelas que atendieron el llamado del STEG, suman 15 días sin laborar y aunque los padres de familia fueron avisados de la decisión, ya se reportan retiros definitivos de estudiantes de sus centros de enseñanza.

Héctor Canto señala que Jalapa y Baja Verapaz son los departamentos más afectados por la interrupción de clases, ya que más de la mitad de escuelas están cerradas, en tanto que en Santa Rosa y Sololá el 90% sí está trabajando.

Por ello, anunció que a partir de esta semana empezarán a levantar actas contra los maestros que no están laborando.

 

“El señor ministro lo ha dicho en algunas ocasiones recientes, se faccionaran algunas actas administravias en las escuelas donde están suspendidas las clases”, explicó y añadió que se hará a partir de este lunes.

La duda que queda es cómo considerar la acción de los docentes, porque la suspensión de clases todavía no es una huelga, menos un paro porque en términos jurídicos no corresponde.

Además, muchos maestros que apoyan la decisión de suspender clases no están afiliados al sindicato, por tanto no tendrían defensa para sostener su apoyo a no laborar.

Sin embargo, la promesa de Acevedo y los dirigentes del STEG es que si en caso les levantaran actas, parte de la negociación para finalizar las acciones de hecho, será que las autoridades desistan de sanciones administrativas contra los maestros.

STEG anuncia “medidas más fuertes”

El magisterio prepara “medidas más fuertes” en caso el Congreso de la República no avance en el trámite para aprobar la ampliación presupuestaria, paso necesario para pagar el aumento salarial a los docentes del sector público.

Luego de la marcha realizada el jueves, los dirigentes del STEG volvieron a sus departamentos para comunicar los acuerdos y anunciar que si este lunes y el martes el Legislativo no da muestras de cumplir lo dialogado, entonces el miércoles “se harán sentir”.

 

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