No es extraño escuchar que “está estancado todo”.  Las quejas son constantes: las ventas están “lentas”, no me alcanza lo que vendo para poder salir adelante, ya no sé qué hacer para vender más, tuve que despedir a un trabajador, no encuentro trabajo y he buscado por todos lados.  Estas y otras quejas se han vuelto el tema de conversación cuando son reuniones de confianza, pues cuesta admitir públicamente que el negocio no va bien.

Las noticias en los medios de comunicación tampoco son alentadoras.  Atracos, robos, bloqueos, huelgas, manifestaciones y ataques verbales de unos hacia otros, en abundancia. Lo que no leemos es que las autoridades estén haciendo algo para resolverlo.  Los tales maestros llevan un mes sin dar clases y, lejos de ser ejemplo para sus estudiantes, acampan en el parque central y arman una juerga increíble.

¿Se logró algo con estas manifestaciones, bloqueos y huelgas? ¡Por supuesto que sí! Muchos de ustedes no lograron llevar sus productos a otros puntos de la ciudad o del país.  Un millón de niños no han recibido clases en un mes, generando más decadencia en el sistema educativo del que ya hay. Otros muchos llegaron tarde, o no pudieron llegar del todo, a su lugar de trabajo. Gran cantidad de negocios no lograron ventas y otros habrán tenido que pintar las paredes, limpiar el frente del negocio y quién sabe qué más.

Permítame darle algunos datos que explican la precaria situación de negocios que en la que estamos viviendo.  De pronto le sirve de consuelo, aunque no le resolverá su problema.

AsíEs reportó recientemente la caída en un 10% del número de empresas que se registraron en el Registro Mercantil, en el primer trimestre de este año.  Fueron mil empresas menos. Sumado a esto, reportan que 738 empresas se han cancelado en ese mismo período.  Uno de los economistas de esta asociación dijo “la economía no está en fase de expansión sino que está estacada desde el año pasado.

Otro dato: el crédito bancario al sector privado ha descendido drásticamente.  En 2015, la variación interanual era de 13% aproximadamente.  En el primer trimestre de 2018, esa variación es de 3.9%.  O sea, no hay generación de empleos por falta de inversión local.

Sigamos… El PIB en 2012 fue de 4.2.  En 2017 fue de 2.8. La Inversión Extranjera Directa ha caído de $1,388.7 millones en 2014 a 1,146.7 millones en 2017, significando una caída de 17.4%  Nuevamente, no hay generación de empleos, por falta de inversión extranjera.

¿De quién es la culpa? ¿Quién es el responsable de esto? La respuesta inmediata es más que obvia: ¡el gobierno! Definitivamente lo es.  Pero soy específica en decir que es el sistema de justicia el principal culpable.  No hay inversión por falta de certeza jurídica.  Hay bloqueos, manifestaciones y demás porque no hay consecuencias a esas violaciones a la Constitución, que garantizan nuestro derecho de locomoción y de comercialización.  No vemos a un Ministerio Público dejando de hacer política y preparándose para el proceso electoral, presentando denuncias ante los tribunales en contra de los dirigentes. Vivimos con delincuencia, pero no hay quien procese judicialmente a los que asaltan y matan.  En resumen: no hay consecuencias para quienes violan la ley.

Mina San Rafael sigue cerrada.  La propia corte de constitucionalidad (en minúsculas, a propósito), estableció la ruta a seguir en el fallo del caso Oxec. Pero no, hay estrictas instrucciones en colombiano para que no se haga. Ese mismo idioma da instrucciones para que no se den medidas sustitutivas a quienes tienen ese derecho, ocasionando que más de la mitad de los prisioneros estén en prisión preventiva.

¿Quién va a querer invertir y generar empleos si no hay certeza que será defendido y protegido por un sistema de justicia eficiente y, por sobre todo, justo?

Tengo confianza en todos los chapines luchadores y de buena voluntad. Guatemala seguirá de pie, aunque coja, con un ojo morado y de pronto una costilla rota, como resultado de defendernos ante los que quieren hundirnos para implantar un sistema a su sabor y antojo.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo