Pocos lo saben y Google pobremente, si al caso, es por nosotros los liberales del Foro Liberal de América Latina: hoy 15 de mayo se celebra el día del capitalismo liberal. Es hoy porque hace 172 años, en 1846 para ser exactos, fueron derogadas las Leyes de granos en Gran Bretaña, dando paso al libre comercio al menos en el sector agrícola británico y en otros países europeos.

Exploremos la historia: las leyes de granos fueron proclamadas a la sazón de las guerras napoleónicas, las cuales minaron el libre comercio como resultado del embargo que dictara el emperador Napoleón, generando escases y precios altos. En Gran Bretaña habían sido promulgadas justo en 1815, cuando Napoleón se rendía en la Batalla de Waterloo. Las leyes imponían la prohibición de importar granos hasta cierto nivel de precio interno, y libertad restringida, solo para cuando el precio subiera de ese nivel. Ello permitía mantener los precios altos para los productores de cereales, pero incrementaban el precio de los alimentos. Al subir estos los empleadores debían subir los sueldos así que estos últimos se oponían a dichas leyes mientras los propietarios de las tierras las apoyaban.

Dos grandes héroes liberales, también poco conocidos en nuestras latitudes, emergen en aquel momento histórico: Richard Cobden y John Bright. Ambos fundadores de la Liga Anti-Leyes de Granos, el exitoso movimiento político que fuera determinante en la derogación de las leyes en 1846, 31 años después. Cobden, fabricante de textiles y jefe de estrategia de la Liga, Bright, el gran orador del movimiento y un tercero, menos citado por la literatura, Thomas Perronet Thompson, responsable de movilizar la opinión pública a través de panfletos, artículos periodísticos, correspondencia, discursos y reuniones locales, fueron los líderes de aquel movimiento que, habiendo cumplido su propósito, se disolviera y se convirtiera posteriormente en el Partido liberal, también de principios basados en el libre comercio. Cobden y Bright por cierto, se reconocieron como los fundadores de lo que se llamó posteriormente la Escuela de Manchester, una escuela de pensamiento que pregonaba el libre comercio sobre la base de las ideas de Adam Smith, Jean-Baptiste Say y David Hume, todos pensadores liberales.

Como estas leyes hay muchas en nuestros tiempos y latitudes. En Guatemala, por ejemplo, hasta muy reciente (2008) se derogó un decreto (40-74) que “obligatoriamente fomentaba el cultivo de granos básicos”, pero continúan vigentes otras de similar calaña: todas las que justifican el sistema gubernamental de “agricultura, ganadería, [forestería] y alimentación”; inclúyase allí lo que corresponde a fertilizantes, seguridad alimentaria y nutricional, comercialización agrícola, fideicomisos, subsidios forestales, acceso a la tierra y hasta educación agrícola. Ahora más recientemente una ley de “competencia” que supone proteger al consumidor, pero que realmente otorga más funciones, poderes y recursos al gobierno. Todas estas son una especie de “ley de granos”, ya que prohíben, protegen, subsidian y fomentan artificialmente dicha actividad, sin percatarse (o tal vez sí), de que en ese afán distorsionan el sistema de precios, crean una cultura de búsqueda de rentas, propician la corrupción, la aversión al riesgo y la ineficiencia; en última instancia, perjudican a quienes dicen beneficiar y realmente benefician a quienes viven del sistema. ¡Estatismo puro y duro!

Afortunadamente para Guatemala y América Latina ya existe un movimiento similar a la Liga anti-leyes de granos: el Foro Liberal de América Latina y los movimientos por las 5 Reformas, existentes ya en 11 países del continente. Los cinco reformistas nos proponemos derogar todas estas leyes social-mercantilistas, a defender el Capitalismo, al cual por cierto se le acuña el adjetivo “liberal” para distinguirlo del capitalismo de amigotes (mercantilismo) y del capitalismo de Estado (socialismo). El capitalismo liberal es para todos y lo defenderemos “no sólo [como] el sistema económico más eficiente y acorde con la realidad objetiva, sino además [como] un ideal moral”, en palabras de Alberto Mansueti; y  lo reconoceremos como “[…] el único sistema de la historia en el cual la riqueza no ha sido adquirida mediante saqueo, sino mediante producción, no por la fuerza, sino mediante el comercio, el único sistema que ha defendido el derecho de los hombres a su propia mente, a su trabajo, a su vida, a sí mismos” en palabras de Ayn Rand.

Sin miedo a la corrección política, te invito a celebrarlo con nosotros: #DiaDelCapitalismoLiberal

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Jorge David Chapas es empresario guatemalteco, académico ambientalista, político liberal clásico y padre homeschooler.-

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo