Lo que haces por ti mismo desaparecerá cuando no estés, pero lo que haces por los demás permanecerá como tu legado.”                                                                                     Kalu Ndukwe Kalu.

La cobertura mediática de las manifestaciones magisteriales cesaron instantáneamente.  Como obra de magia, con el acuerdo de continuar acordando, los docentes regresaron a las aulas, la plaza se desocupó y las instalaciones del Ministerio de Educación regresaron a su vida habitual. Los días de ocupaciones departamentales cesaron, y como que nada pasó, la vida continua.

Desde el seis de diciembre del dos mil diecisiete ha venido en crescendo la presión magisterial. El Periódico, de esa fecha, pagina seis, tiene el titular “Incremento salarial al Magisterio implicaría Q1 millardo más en gasto” con el comentario siguiente de Joviel Acevedo: “ El sindicalista Joviel Acevedo advirtió ayer que, si el Gobierno no atiende las demandas de los maestros, el próximo año lo iniciarían con acciones de presión.” Lunes 8 de enero, Prensa Libre página tres, “Clases regresan con precaria infraestructura. El inicio del ciclo escolar del 2018 está marcado por escuelas abarrotadas, en mal estado…”, articulo acompañado por  fotografía de una instalación educativa en triste estado. Continúan  las publicaciones acerca de la educación publica nacional: “Mineduc contrata a 1,800 docentes. Pese a malas calificaciones de maestros en pruebas diagnósticas se contrata para cumplir con la demanda.” Prensa Libre, veintisiete de febrero. “Niños reciben clases en patios. Remozamiento de la escuela de Portezuelo Joyabaj, está suspendo desde enero último, pro falta de pago.”  Página veinte, Prensa Libre, veinticuatro de marzo. El Periódico, cinco de abril, página doce: “Guatemala es uno de los países con peor infraestructura escolar.”  Abril diecisiete,  Prensa Libre página 8 :”Ciclo lectivo está en peligro por atrasos en Pacto.” . El Periódico, dieciocho de abril, página 6, “Maestros amenazan de nuevo con suspender clases.” Prensa Libre, dieciocho de abril, página tres “Magisterio afecta a la niñez para exigir beneficio”.   Ocho de mayo, El Periódico, página diez, “Guatemala sin reducir la brecha en infraestructura y educación.” Mayo once, Prensa Libre, paginas seis y siete: “Protestas y denuncia contra huelgueros.”  Y luego, el catorce de mayo se emita un comunicado oficial de Mineduc que indica “4. El Mineduc se compromete a reunirse con la Comisión de Finanzas del Congreso de la República para continuar las gestiones que permitan la ampliación de techo presupuestario de dicho Ministerio, para llegar a la homologación del Pacto Colectivo.”

Esta pequeña lista sustenta una línea de tiempo de la crisis educativa 2018; al leer los artículos mencionados, con otros adicionales acerca del tema, es evidente  que la educación nacional está en crisis. La infraestructura física es carente;  es necesaria una reubicación de los docentes, en algunas escuelas hay demasiados maestros para la población existente, y en otras no hay suficientes. “Mineduc solo utilizó el 1.7 por ciento de su presupuesto para la tecnología.” El Periódico, 9 de enero, página seis;  y se está estableciendo un nuevo programa de educación a distancia, PRONEA, Programa Nacional de Educación Alternativa, plataforma  que creará  asignaturas y clases virtuales a travésde la red de Internet, publicado el 28 de diciembre de 2017, pero presentado hasta este año. La idea es correcta, utilizar la conectividad en combinación con dispositivas tecnológicas para alcanzar a los alumnos que no pueden asistir a una escuela, por las razones que  fuesen.   ¿Cuál es la ruta puntual, los contenidos, los docentes, el hardware? ¿Cómo se conseguirá el ancho de banda? Todo requiere de recursos financieros. De igual manera la propuesta feria científica.

La solicitud de un aumento del presupuesto para educación es necesario; también es necesario revisar las instalaciones físicas, proveerles a los alumnos con los insumos educativos para lograr la adquisición del aprendizaje y no solo los salarios de los maestros. Los docentes deben gozar de un salario digno, pero no por presión, sino que porque han demostrado que el ejercicio de su vocación ha influido en la mejora educativa.

El derecho fundamental de la educación fue afectado. Los estudiantes no recibieron clases por  más de veinte días, y hasta que se presentaron instancias legales, y el rechazo de la opinión pública y padres de familia fuera patente, se inició el paro del paro. Y desde allí, silencio.

Artículo 74 de la Constitución Política de la Republica de Guatemala: “ Derecho a la educación. Los habitantes tienen el derecho y la obligación de recibir la educación inicial, preprimaria, primaria y básica, dentro de los limites que fije la ley.”  No hay razón para la suspensión de la educación si es que el interés superior del niño se respeta.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo