Como mencione la semana pasada la lucha contra la corrupción debe continuar y mantenerse para lograr el desarrollo que se espera en Guatemala, no se puede titubear en conseguir ese objetivo, ese es un criterio  fundamental para una sociedad que busca salir de la zozobra.

Queda claro que las relaciones que se deben establecer entre quien dirige las políticas de administración del país y los diferentes sectores de la sociedad, deben ser fuertes y de respeto, y por ello es necesario entender la importancia de la cooperación internacional para esos fines.

Por eso es que no se debe generar desde estos espacios de poder político abismos que solo perjudican a los más necesitados, por mencionar un ejemplo me refiero a las reformas a la ley de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo, con las que se sospecha se busca ahogar a muchas organizaciones que han logrado dar un aliento a las comunidades del país.

A esto se le debe sumar la desafortunada decisión del Ejecutivo al poner en peligro las relaciones diplomáticas con Suecia, país que ha aportado mucho, al pedir el cambio del embajador Anders Kompass bajo el argumento de que corresponde a “una decisión de política exterior”, que a mí criterio se puede cuestionar, sobretodo porque es uno de principales cooperantes en el fortalecimiento y apoyo a la CICIG.

Considero que todas las investigaciones presentadas han dejado que personas claves, se sientan impotentes y vulnerables, por lo que estas acciones provienen de actos desesperados que buscan corromper el avance del país en cuanto a la lucha contra la corrupción.

Creo que estos dos sucesos se deben tomar muy en cuenta ya que las sospechas y los malos entendidos se basan en las suspicacias de quienes promueven estas acciones. Es prudente que como guatemaltecos analicemos que condiciones queremos para desarrollarnos,  debemos ser muy observadores y determinar quiénes son los beneficiarios de estos escenarios.

Lo vuelvo a repetir, la lucha contra la corrupción debe seguir y el surgimiento de nuevos modelos de desarrollo deben estar limpios de las malas prácticas y de la vieja política que tanto daño hace al país.

No hay que perder la pista a lo que suceda de ahora en adelante, esta semana asume la nueva Fiscal General y el país puede continuar en la línea que desde 2015 ha caracterizado al MP y a la CICIG, de ocurrir lo contrario, el retroceso será grave y tendrá repercusiones como siempre en los que menos tienen.

 

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