El nuevo dueño del tradicional periódico Washington Post, el fundador del gigante de venta en línea Amazon Jeff Bezos, intentará hacer entrar al diario en la era digital, aunque pocos esperan que invente la fórmula milagrosa que saque a la prensa escrita del declive.

Bezos, de 49 años, causó sorpresa en agosto cuando anunció la compra del histórico diario de la capital estadounidense por 250 millones de dólares, y se espera que la transacción se cierre a principios de octubre. Hasta ahora el empresario se ha mostrado discreto en cuanto a sus proyectos para un diario que cumple 136 años y que es reconocido por hacer importantes revelaciones, como las que provocaron el escándalo Watergate en los años ’70.

En una entrevista reciente a la cadena CNN, Bezos mostró su ‘optimismo sobre el futuro’ del Washington Post, que según afirmó representa ‘una importante institución’. ‘Se trata de una inversión personal, confío en poder ayudar (al diario) proporcionándole un trampolín para lanzar toda una serie de experimentos y aplicando una parte de la filosofía que seguimos en Amazon’, añadió.

Para algunos expertos, el fundador y presidente del distribuidor en línea puede aportar un enfoque nuevo y refrescante a la industria de la prensa escrita, que se ha visto obligada a suprimir puestos de trabajo debido a la caída de los ingresos publicitarios. ‘Está dispuesto a adoptar un enfoque paciente y a largo plazo’, consideró Alan Mutter, consultor en temas relacionados con los medios. ‘Está dispuesto a que las cosas se desarrollen sin preocuparse por los beneficios. Es un hombre de negocios con mucho talento y uno de los auténticos precursores de la era digital’. Mutter destacó que el empresario ‘no ha estudiado periodismo. No vende anuncios. La mayor parte de la gente del medio siempre ha estado en la prensa y no pueden pensar de manera original’.

El futuro de la edición impresa

El experiodista y analista Peter Copeland advierte contra la instauración de cambios demasiado importantes en el Post. ‘No creo que sea razonable transformar completamente el Washington Post, que no está realmente arruinado. Todavía tiene una importante tirada que genera muchos ingresos y un gran nombre’, dijo a AFP. Copeland considera que ‘lo más importante es proteger la tirada en papel’.

La familia Graham era la propietaria del diario desde hace ocho décadas y el analista teme que Bezos se muestre demasiado pragmático: ‘porque el Post estaba dirigido por una gran familia, una familia que le daba importancia y que lo condujo como si fuera una auténtica familia’.

En el último trimestre el diario perdió 49 millones de dólares. Su tirada diaria es de 447.700 ejemplares contra los 800.000 de hace dos décadas.

Para Copeland no existe una fórmula mágica contra el declive que viven los grandes diarios. ‘La gente de los medios no es estúpida, si hubiera soluciones milagrosas ya las habrían encontrado’, señaló, saludando que Bezos irrumpa en el sector ‘haciendo más preguntas que proclamaciones’.

Dan Kennedu, profesor de periodismo en la Universidad de Northeastern, se muestra optimista por la compra del Post. ‘Parece hacerlo por buenas razones. Ve esto como una misión ciudadana y quiere dirigirlo como un diario de calidad y quizá hacerlo crecer’, dijo.

Para empezar, Bezos tendrá que enfrentarse a un interlocutor desconocido en Amazon: los sindicatos. El sindicato Newspaper Guild plantea la negociación salarial cuyo acuerdo venció el pasado julio, y Bezos ha prometido mantener los sueldos al mismo nivel durante un año.