La Corte Suprema de EEUU analiza desde este lunes si se ocupa del caso de la deuda argentina en default, en el que fondos especulativos lograron una victoria contra el país sudamericano ante la Justicia neoyorquina.

Para el profesor Arturo Porzecanski, director del Programa de Relaciones Económicas Internacionales de la American University de Washington, ‘la expectativa general en los mercados financieros es que la Corte no tome esta demanda’ presentada por Argentina.

De rechazar ocuparse del caso, la sentencia contra el país quedaría firme. El fallo de un tribunal neoyorquino obliga a Argentina a pagar a fondos especulativos que compraron la deuda ya en default un monto de 1.470 millones de dólares por sus tenencias.

Estos fondos forman parte de un 7% de acreedores de Argentina que no se plegaron a dos reestructuraciones de deuda en 2005 y 2010, por las que Buenos Aires obtuvo importantes quitas sobre el capital adeudado (67%).

Los fondos, llamados ‘buitres’ por Buenos Aires, litigaron en la Justicia estadounidense, que determinó el pago. Argentina apeló, y la decisión judicial contraria a Buenos Aires fue confirmada en apelación.

Porzecanski recordó que Argentina recurrió a la Corte Suprema ‘antes del fallo definitivo de la Corte de Apelaciones de Nueva York. (…) Por esa razón, el caso quedó, en alguna manera, obsoleto. Argentina, seguramente, hará otra apelación’ en Nueva York.

Los mercados no esperan ‘decisiones importantes sobre la restructuración de la deuda (argentina) hasta el año 2015’, por lo que los bonos soberanos argentinos han tenido cierta valorización, explicó este experto para quien sería una ‘sorpresa’ que la Corte Suprema se ocupara finalmente del caso.

Una fuente del máximo tribunal estadounidense dijo a la AFP bajo anonimato que la decisión relativa a Argentina se conocerá recién el martes en virtud del alto número de casos para analizar.

Consecuencias para el futuro

El caso es seguido de cerca por los mercados internacionales, pues podría sentar un precedente que preocupa a analistas y organismos financieros de cara a futuras reestructuraciones de deuda soberana.

Incluso, después de conocerse la decisión de la Justicia de Nueva York, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió que podría interceder para que el caso llegue a la Corte Suprema.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses lograron convencer al directorio del FMI de permanecer neutral y fue Argentina quien llevó el caso a la Corte Suprema.

En ese momento, un vocero del FMI comentó que, a pesar de no intervenir en la disputa, la entidad se mantenía ‘preocupada por las amplias implicaciones que la decisión de la corte federal podría tener para el proceso de restructuración de deuda en general’.

El fallo modifica de hecho el orden de pago de Argentina a sus acreedores y establece una diferencia entre quienes aceptaron una reestructuración y quienes decidieron no acogerse a esa propuesta de Buenos Aires.

A raíz de esta controversia la calificadora de riesgo Standard & Poor’s recortó hace dos semanas la nota de la deuda soberana argentina de B- a CCC+.

Desde 2005 Argentina abonó 173.000 millones de dólares por todo concepto de deuda, según Kirchner.

La deuda argentina asciende actualmente a 197.000 millones de dólares, equivalente a 44% de su producto interno bruto, pero la mayoría de los compromisos están contraídos con organismos del Estado y el Banco Central.