La justicia francesa condenó este miércoles a la compañía aérea irlandesa Ryanair a pagar nueve millones de euros de indemnizaciones a los demandantes por haber infringido el derecho laboral francés en el aeropuerto de Marsella.

La empresa fue condenada asimismo a una multa de 200.000 euros. Ryanair había sido demandada por organismos oficiales, como la agencia francesa de desempleo y la Caja de Jubilaciones, y por sindicatos del sector aeronáutico.

El tribunal de Aix-en-Provence no aceptó, en cambio, la petición de la fiscalía, que había reclamado la confiscación de bienes de la compañía que ‘sirvieron para cometer las infracciones’, entre ellos cuatro Boeing 737.

Desde que implantó una base en el aeropuerto francés en 2007 hasta principios de 2011, Ryanair no declaró nunca su actividad ni al registro de comercio ni a la Urssaf (organismo colector de las cotizaciones sociales), y consideraba a sus 127 asalariados sometidos al derecho irlandés.

En Francia, el código de trabajo se aplica a las empresas de transporte aéreo que tienen una base de explotación en el país. La compañía invoca que su base en el aeropuerto de Marsella es un simple dispositivo de mantenimiento de los aviones.

En un comunicado publicado el martes, antes de que el tribunal pronuncie su veredicto, Ryanair advirtió ya de que apelaría cualquier ‘decisión negativa y cualquier tentativa de las autoridades francesas de exigir el cobro de cotizaciones sociales que fueron totalmente pagadas en Irlanda’.

La acusación, por su parte, estima que la compañía ‘juega con las palabras’, que la perennidad de su actividad no admite dudas, como lo demuestran la existencia de locales, equipos y de dos ejecutivos en la base, así como el hecho de que su personal residía en la región.