Confiados en su buena reputación, cada vez más los periodistas estadounidenses convencen a los inversores de montar sus propias web de información, una apuesta por un nuevo modelo económico rentable para una prensa escrita en plena crisis.

En momentos en que los sitios de información están en pleno auge, las viejas plumas de los diarios estadounidenses se dedican a pensar títulos creativos para web.

Nate Silver, creador del sitio FiveThirtyEight, que analiza la actualidad desde una perspectiva estadística, acaba de convencer al difusor de noticias deportivas de Disney, ESPN. Silver, cuyo sitio tiene 680.000 seguidores en Twitter, es un periodista que se hizo conocido gracias a sus pronósticos precisos sobre la elección presidencial de 2012.

Hace algunas semanas, Pierre Omidyar, fundador de eBay, confió el lanzamiento del Intercept a Glenn Greenwald, un experiodista del diario británico The Guardian que luego se convirtió en el portavoz Edward Snowden y sus revelaciones sobre el sistema de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA).

De manera paralela, un editorialista del diario The Washington Post, Ezra Klein, renunció a su trabajo en el prestigioso periódico para crear Project X con el apoyo del grupo de medios en internet Vox Media.

Por su parte, Yahoo!, que se encuentra en pleno periodo de cambios, despidió a periodistas estrellas, como la presentadora Katie Couric y el especialista en alta tecnología del The New York Times David Pogue.

Estos cambios surgen en momentos duros para la prensa escrita, cada vez más abandonada por sus lectores y la publicidad.

– Prensa inmóvil desde 1958 –

Algunos expertos ven la multiplicación de las web de información como una señal de renovación de un modelo tradicional que promete ser rentable.

Por un lado, los progresos de la técnica aseguran gastos limitados de lanzamiento. Ken Doctor, del gabinete Outsell, destaca que los diarios web tienen la ventaja de que internet los ayuda a apuntar a un grupo de lectores mucho más amplio que un diario tradicional. Por lo que se pueden dar el lujo de aspirar a convertirse en ‘una marca nacional o internacional por entre cinco y 10 millones de dólares’.

Sin los gastos que funden los diarios tradicionales -producción, impresión y distribución-, los periódicos web pueden ser rentables rápidamente. El modelo económico seduce a los inversores porque ‘se puede duplicar o triplicar la inversión’ apostando por un título que tenga impacto, agrega Doctor.

Alan Mutter, un exeditorialista que se convirtió en consultor, asegura que para diferenciarse de la prensa escrita, los diarios web deben especializarse. ‘El futuro de la prensa digital está en las antípodas del modelo de prensa tradicional’, explica.

Los viejos periódicos tratan de captar lectores ofreciendo historietas, bonos con descuentos, recetas de cocina y una cobertura general de la actualidad. ‘Los diarios siguen un modelo que no cambió desde 1958’, lamenta Mutter. ‘Se contentan con publicar su versión papel y a esto le llaman una versión digital’, ironiza el especialista.

Pero la prensa web debe trazar su propio camino. Marc Andreessen, un influyente inversor de la Silicon Valley, ve un inmenso potencial en esta evolución. ‘Sin saberlo, entramos quizás en una nueva edad de oro del periodismo’, asegura en su blog.

El fundador de Netscape Communication concluye que internet permite la emergencia de muchas voces y nuevos títulos de calidad. Hoy, los sitios web no son más una plataforma para agregar información del diario tradicional, sino medios que proponen investigaciones detalladas con sus propios contenidos y enfoques.