El 7 de Mayo el Reino Unido tiene elecciones generales y las encuestas predicen que existirá un nuevo Primer Ministro.  El Reino Unido tiene un sistema parlamentario de gobierno, en donde los votantes eligen al miembro del parlamento de su área y si un partido obtiene más del 50% de los miembros del parlamento, dicho partido tiene la mayoría y puede formar un gobierno.  Si ningún partido llega a obtener más del 50%, los partidos pueden hacer alianzas con otros partidos y formar una coalición.  El gobierno actual es una coalición entre el partido Conservador y el partido Liberal Demócrata.  El Primer Ministro, David Cameron, es parte del partido Conservador y está en una batalla intensa con el líder de la oposición, Ed Miliband del partido Laborista.  Según las últimas encuestas de la BBC, el partido Conservador ganará la mayor cantidad de asientos en el parlamento (34%), mientras que los Laboristas ganarán 33% de los asientos, sin embargo aunque los Conservadores ganen más asientos que los Laboristas, los Laboristas en teoría tienen más opciones de alianzas y por ende existe una alta probabilidad que Ed Miliband sea el próximo Primer Ministro del Reino Unido.

 

Los Conservadores y Laboristas tienen diferencias marcadas en su filosofía económica, los Conservadores tienden a confiar más en los procesos de mercado, mientras que los Laboristas confían más en el poder del gobierno.  Por ejemplo, un tema de debate durante las elecciones han sido los ‘Contratos de Cero Horas’, estos contratos permiten que las empresas y los trabajadores lleguen a un acuerdo de cuántas horas trabajará un individuo mes a mes.  Este mecanismo genera incertidumbre para un trabajador que quiere tener trabajo de tiempo completo, pero también permite que individuos que no quieren trabajar tiempo completo, como estudiantes, lo puedan hacer dentro de la ley.  Los Conservadores defienden este tipo de arreglos, ya que argumentan que este mecanismo permite flexibilidad, lo cual ayuda tanto a las empresas como a los trabajadores.

 

Los Laboristas dicen que estos contratos son denigrantes para las personas y que no es justo que alguien no pueda tener la certidumbre de un empleo normal.  Han sugerido legislar para que después de 12 semanas los Contratos de Cero Horas se vuelvan permanentes si el trabajador lo desea.  El problema de los Laboristas es asumir que la cantidad de empleos que existen bajo esta figura, c. 700,000, seguirán existiendo si se prohíben estos contratos.  En realidad es imposible predecir con certeza lo que sucederá en el mercado laboral si se prohíben estos contratos, sin embargo lo que se puede decir con absoluta certeza es que empresas y trabajadores cuyo único punto de encuentro era el trabajo flexible, tendrán que terminar su relación comercial después de 12 semanas.  Los Laboristas no admiten la posibilidad que muchas ocasiones estos contratos ayudan a empresas y personas lograr sus propios objetivos, ya que si alguien requiere o necesita un trabajo de tiempo completo no tiene que aceptar estos contratos, los cuales representan únicamente el 2.3% del total de los empleos en el Reino Unido.

 

Otro tema en donde estos partidos chocan es en el tema de impuestos.  En el Reino Unido la tasa marginal más alta de impuestos para individuos es de 45%.  Lo cual quiere decir que personas ganando más de cierta cantidad al año deben pagar 45 centavos por cada libra adicional que ganan.  Los Laboristas quieren aumentar este impuesto a 50%, ya que dicen que esto solo afectaría a los ricos y ellos pueden pagar 5% adicional.  Sin embargo, los Laboristas subestiman el efecto que este cambio puede tener, ya que estos impuestos son por ingresos generados cada año por personas, y las personas tienen opciones de vivir en otro país.  Por lo que, aunque alguien pueda pagar, puede decidir mudarse, en cuyo caso la política Laborista sería contraproducente.  Otros centros financieros como Hong Kong, Singapur y Taiwán, ofrecen ambientes tan dinámicos como Londres y su tasa de impuestos es mucho menor.  Es más, ya hay un gran número de personas que han emigrado al medio oriente o al sureste de Asia, en parte para no pagar tantos impuestos.

 

Los Laboristas tienen políticas con buenas intenciones y por eso son aceptadas por una gran parte de la población, sin embargo muchas de estas políticas no tendrán los efectos deseados, y la economía, así como la población de su país, sufrirán las consecuencias.  Todavía existe la posibilidad que David Cameron continúe de Primer Ministro, por el bien del Reino Unido, espero que así sea.