Él, es el séptimo de nueve hermanos y el único militar. Él, se identifica como kaqchiquel, originario de San Juan Sacatepéquez, un bello municipio del departamento de Guatemala, famoso por su producción y exportación de flores y por su, cada vez más, pujante industria de fabricación de muebles. Él, es trilingüe: habla el idioma kaqchiquel, español e inglés. Él, es un reconocido y respetado oficial del Ejército de Guatemala. Él, es el Coronel José Alfredo Cotzojay Chajón.

 

El Coronel Cotzojay Chajón, inició su carrera en las Fuerzas Armadas en 1980, año en que ingresó a la Escuela Politécnica. La decisión de ser parte del Ejército, fue a partir del consejo de su Señor Padre, Don Julio Cotzojay, quien por conversaciones con amigos y clientes de su empresa, sabía del potencial y las oportunidades que trae consigo estudiar con una beca de la Politécnica.

 

Luego de más de treinta años de conocerle y para referirse y describir al Coronel Cotzojay Chajón, sus hermanos de promoción, utilizan tres palabras: competitivo, excelencia y determinación. Lo anterior, sin duda alguna, es un reconocimiento al “Cuas” que siempre se caracterizó por estar entre los tres primeros lugares de su Promo y que ha logrado sus ascensos de la carrera militar, en tiempo y forma, lo cual ha permitido que ocupe todos los puestos militares que corresponde, según su grado castrense. Su formación militar le ha llevado a ser instructor de los cursos de las Unidades de Fuerzas Especiales Kaibil y de paracaidistas, así como a impartir conferencias en varias academias e instituciones alrededor del mundo.

 

En el imaginario guatemalteco cuando se habla de los miembros del Ejército, existe el “estereotipo y prejuicio” de que son, únicamente, personas formadas y preparadas para el combate. Esa sería una descripción muy limitada de la historia. Y es que además de tener una sólida formación militar, los integrantes del Ejército son guatemaltecos que han elegido las armas para servir y defender a su país, pero detrás de ellos hay, también, ejemplos de destacados profesionales universitarios y empresarios exitosos en diferentes actividades económicas. El Coronel Cotzojay Chajón es uno de ellos. Además de ser un profesional universitario en la rama de la administración, también es uno de los principales socios de la exitosa empresa familiar de productos de calidad internacional: Industria de Muebles Legacy S. A.

 

Muebles Legacy, es resultado del esfuerzo de una familia empresaria, que da inicio hace más de cinco décadas con Don Julio, padre del Coronel Cotzojay Chajón, quien fuera, a su vez, un pionero en la fabricación, industrialización y comercialización de muebles en San Juan Sacatepéquez. Hoy en día, cuentan con tiendas en las principales áreas comerciales del país y una subsidiaria en Los Ángeles, California, con el nombre de Classic Furniture. La empresa, que cuenta con cuatro fábricas, es generadora de empleo para numerosas familias kaqchiqueles en el país, así como para connacionales migrantes en Estados Unidos.

 

El arte, diseño y creatividad de Muebles Legacy, puede encontrarse en las salas, estudios y otros ambientes de las casas de personalidades nacionales e internacionales como el actor y ex Gobernador de California, Arnold Schwarzenegger. Entre sus clientes habituales se encuentran otras figuras de la industria cinematográfica que se pasean por el Distrito de “Hollywood”, así como importantes jeques árabes que han encargado muebles con detalles en oro, los cuales confortan a visitantes de mansiones en emiratos como el de Dubai.

 

Como empresario, el Coronel Cotzojay Chajón, desde hace quince años hace parte de la Comisión de Fabricantes de Muebles, COFAMA, de la AGEXPORT y han tenido presencia por más de veinte años en la Expo-Mueble. Ser parte de AGEXPORT le ha permitido representar al sector de muebles en diferentes comisiones en Norte, Centro y Suramérica. Su perspectiva de vida y empresarial ha sido siempre “salir de la cápsula del pasado” y estar anuentes a nuevas formas de desarrollo con creatividad y competitividad.

 

Conversando con el Coronel Cotzojay Chajón no me resistí a preguntarle: ¿Ser indígena le limitó su carrera dentro del Ejército? Su respuesta inmediata y sin vacilar fue: “En ningún momento me bloqueó ser indígena. He sido competitivo”. Su mensaje es tener, como nuestros sabios ancestros, siempre la mirada al Sol. Hacia lo más alto. Hacia la excelencia. Él, está convencido, que la llegada del “Evo de Guatemala” está próxima. Lo ve venir en miles de jóvenes indígenas más informados y educados. Para enfatizar y como un oficial, hombre de fe y también Vicepresidente de la Asociación de Militares Cristianos, el Coronel Cotzojay Chajón me cita un versículo del Nuevo Testamento, Lucas 1:37, que indica “porque nada es imposible para Dios”.

 

Desde el movimiento indígena siempre ha existido la crítica hacia el Ejército. Es tiempo de que el liderazgo indígena con visión y con mensaje de Paz, vea también el hecho de que el Ejército es, sin temor a equivocación, la institución más pluricultural, multiétnica y multilingüe del Estado de Guatemala… algo que como Nación –con mayúscula- todavía no hemos alcanzado. Si fuésemos más curiosos podríamos conocer historias, dentro del Ejército, de indígenas exitosos como el Coronel Cotzojay Chajón. En la introducción de un ensayo, quizás poco conocido y escrito hace veinte años por el destacado y polémico antropólogo Richard Adams, se indicaba: “actualmente, los mayas son cada vez más una población política autoconsciente que busca alcanzar un mayor control sobre su propia sociedad y destino, y entre los problemas que confrontan no sólo los indios (sic), sino Guatemala como un todo, se encuentra: ¿Qué papel debería jugar el Ejército en la vida de los mayas?”[1] Ante tan provocadora interrogante una acción, tanto para el Ejército como para el movimiento indígena visionario, puede ser provocar el diálogo, debate y comunicación en torno al tema “Ejército y Etnicidad: perspectivas de futuro”. La división y la confrontación, demostrado está, no son la ruta al desarrollo.

 

El Coronel José Alfredo Cotzojay Chajón, es optimista y se muestra animado de que en las generaciones jóvenes está el verdadero cambio. Y a la juventud le dice: “Nunca mirar hacia abajo. Para ganar no hay que pensar en los sesenta puntos hay que apuntarle a los 110 puntos. Y, mantener, siempre, siempre, la mirada al Sol”.

 

 

 

[1] Adams, Richard. Etnicidad en el ejército de la Guatemala liberal (1870-1915). Guatemala, FLACSO, 1995. Pág. 11.