Los magistrados del Tribunal Supremo Electoral –TSE- dieron a conocer las fechas para las elecciones generales en Guatemala, así como la elección de diputados al Parlamento Centroamericano –Parlacen-. Las fechas elegidas son el domingo 6 de septiembre y, de ser necesaria una segunda vuelta, sería el domingo 25 de octubre.

 

Con este anuncio, podemos hacer un cronograma de fechas relevantes para esta contienda electoral. La fecha más cercana es el 2 de mayo cuando por fin se haga la convocatoria oficial a la elecciones, al día siguiente se inicia la inscripción de candidatos a elección popular que concluye el 6 de julio.

 

La convocatoria a elecciones, en teoría, marca el inicio de la campaña electoral. Este ha sido un tema muy discutido -casi desde que inició su periodo el actual gobierno- debido a la campaña anticipada de varios aspirantes a la presidencia y de las mismas actividades del gobierno usando los colores del partido oficial.

 

Así que el clásico “en sus marcas, listos, ¡fuera!” para la campaña electoral ha quedado en el olvido por parte de quienes se supone deberían ser ejemplo en el respeto a las leyes –por lo menos electorales- que decretan sus propios diputados en el Congreso.

 

La línea de salida quedó muy pero muy atrás, ya varios “pre-candidatos” llevan –literalmente- cientos de horas de vuelo, cientos de mítines disfrazados de reuniones de afiliación, miles de bolsas de alimentos repartidas, miles de botellas de agua, cientos de vallas, anuncios y todo aquello que se les ocurre para promocionar al “ungido” a candidato.

 

Los actuales magistrados han intentado contener las ansías electoreras de los pre-candidatos y sus partidos con amonestaciones en un principio y multas que han ido aumentando al compás de las transgresiones de los partidos.

 

Por parte de la oferta política me queda claro que están más que listos para competir por el voto de los electores, han preparado los espejitos, los discursos para cualquier ocasión. Buscan que la atención se centre en quienes quieren ocupar la presidencia y nos olvidemos de las diputaciones en el Congreso, las alcaldías y el Parlacen.

 

Ahora bien, ¿qué tan preparada está la demanda política? ¿Conoce qué puestos se van a elegir? ¿Sabe qué cargos elegirá usted, además de presidente? ¿Qué tanto sabe de los planes de gobierno? ¿Sabe quiénes son los candidatos a diputados de su distrito? ¿O por lo menos quienes están ahora y cómo han actuado? ¿Conoce el método D’Hondt o ha escuchado hablar de él?

 

Si la oferta política a través de los partidos hace mucho que dejaron la línea de salida y llevan un largo trecho recorrido, nosotros –la demanda política- ni siquiera hemos identificado esa línea.

 

Es claro que nuestro día a día no gira alrededor de la política y que ésta muchas veces nos causa repulsión porque la hemos asociado con el actuar corrupto de los gobernantes y politiqueros en el Congreso.

 

Pero si queremos cambiar las cosas, debemos empezar por aclararnos las ideas, por involucrarnos, por entender cómo funciona nuestro sistema realmente, por comprender la diferencia entre República y Democracia. Es importante que cuestione, que le interese su futuro y el de su familia. Que comprenda que éste no está predeterminado y en consecuencia asuma el reto de construir un mundo mejor para usted y los que vienen.

 

Para estas elecciones ¿ya se preparó? ¿Está en sus marcas y listo?

 

@Md30

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