El titular de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), Omar Franco, informó que en los tres primeros meses del 2015 no se alcanzaron las metas de recaudación. También dijo que como consecuencia hay una brecha fiscal de Q175 millones.

De los Q12 mil 399 millones que se espera percibir, el funcionario explicó que se recaudaron Q12 mil 224 millones. Sin embargo, al compararse las cifras con las del año 2014, se aumentó el 4%, lo cual representa Q473.5 millones. Esto empieza a sonar las alarmas pues para el 2015 la SAT prevé una recaudación de Q54 mil 701 millones.

Los resultados no son nuevos y han ocurrido en años anteriores. Aunque la meta fiscal para el 2014 era de Q51 mil 500 millones, la SAT informó que se percibió solamente a Q48 mil 885.5 millones. Esto significa que la brecha fiscal, lo que no se recaudó para llegar a la meta establecida, sumó en total Q2 mil 615.2 el año pasado.

¿Qué pasó?

El fracaso de la recaudación se ha dado en los últimos tres años. En 2014 se atribuyó a los pocos resultados de la reforma tributaria y a estimaciones no realistas, así como a la corrupción en aduanas.

También se mencionó que no se pudo llegar a los valores programados principalmente en el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y al Impuesto al Valor Agregado (IVA). El ISR reportó la mayor pérdida en la historia fiscal, con un déficit de Q2 mil 100 millones, según datos oficiales.

El analista económico Hugo Maúl opina que las estimaciones para proyectar los ingresos fueron muy optimistas a pesar de que las metas anteriores tampoco se alcanzaron. “No se hace una evaluación con prudencia, puede más el apetito que se tiene por los recursos para el gasto público, que es muy grande”, considera.

Al no ser la primera vez que ocurre, más bien parece una estrategia bien diseñada para aumentar la carga tributaria a la fuerza. “Llevar a las finanzas públicas a tal punto que la única salida posible sea el aumento de impuestos”, dice el analista.

En cuanto al primer trimestre del 2015, las autoridades de la SAT atribuyen estos resultados en parte a la suspensión de un impuesto a las telefónicas que se había incluido en la meta de recaudación fiscal, donde se tienen contemplados Q1344 millones por este concepto.

1db11impuestosOtra razón importante es la merma en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Según dijo a los medios Franco, durante estos tres meses se recaudó Q12 mil 224 millones , mientras que la programación era de Q12 mil 399 millones.

Específicamente durante marzo se calcula que se recaudaron Q4 mil 178 millones, y la meta era recaudar Q4 mil 416 millones, lo que significa una diferencia de Q238 millones menos.

Otro dato proporcionado por el Superintendente es que durante marzo afectó una disminución en la recaudación del ISR. Lo proyectado fueron Q1,712 millones pero se lograron sólo Q1,559 millones.

En cuanto al ISR de utilidades de actividades lucrativas, en marzo se recaudaron Q143 millones y fue el rubro donde más impacto hubo. Se dio a conocer que 18 mil 965 contribuyentes excedieron sus costos y gastos, es decir, tuvieron pérdidas. De los 97 mil declarantes del ISR de este régimen, 13 mil 808 omitieron presentar su declaración el 31 de marzo, según datos de la SAT.

Franco informó que se programaron 116 auditorías para verificar y documentar las liquidaciones de esos ciudadanos que omitieron su declaración. Además, iniciaron operativos de fiscalización en 1 mil 675 establecimientos. El resultado fue que cerraron 143 por encontrar diversas anomalías.

Oscar Chile Monroy, contador público y auditor y asesor en impuestos, señala que en cuanto a quienes omitieron presentar su declaración, habría que ver si corresponden a empresas grandes o pequeñas. “Opino que en general, la mayoría de empresas ya establecidas tienen claro cuándo deben presentar sus declaraciones. Podría tratarse de otras más pequeñas que no tienen conocimiento al respecto”, refiere.

Sin embargo, Chile considera que la SAT tiene las herramientas para exigir que declaren fijándoles 20 días hábiles de plazo. “Con respecto a los que tuvieron pérdidas, es un error que se asuma que ‘inflaron’ sus números antes de que se haga la auditoria”, señala.

Esfuerzos que no rinden fruto

Según analistas, además de mejorar la recaudación es necesario hacer un recorte en el presupuesto de todas las instituciones del Estado de por lo menos un 6%. Fuentes oficiales indican que esto es imposible porque algunas carteras y entidades públicas tienen candados en su plan de gastos.

Por otro lado, el presidente Otto Pérez Molina informó a finales de marzo que implementarían un plan de contención del gasto público para cerrar la brecha fiscal. Contrario a lo que dijo la SAT, el mandatario afirmó que los problemas fueron ocasionados únicamente por la falta de recaudación del nuevo impuesto a la telefonía y negó que hubiera otras razones para la baja recaudación.

OTTO PEREZ MOLINA“La comisión de transparencia realizará monitoreos en las instituciones del Estado una vez por semana, los viernes. No se autorizan nuevas plazas, los pactos colectivos quedan suspendidos, así como los servicios protocolarios, los viáticos al interior y exterior, viajes, uso y compra de vehículos y uso de combustible”, detalló Pérez.

El mandatario agregó que habrá un sistema de alerta que se activará cuando alguna entidad no esté cumpliendo con las restricciones establecidas por el Ejecutivo.

Sin embargo, en la práctica todavía se ven gastos bastante altos. En medios de comunicación se denuncia que luego del anuncio de austeridad, por ejemplo, la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS) gastó Q1 millón 263 mil 440.72 en carne de pollo.

Otro medio, también informó que la misma secretaría compró Q2 millones 615 mil 381.44 en carne de primera calidad, chicharrones, lomitos, camarones jumbo y otros cortes finos a una empresa recién creada. Las investigaciones señalan que los productos están sobrevaluados.

El analista Maúl señala que las disposiciones en cuanto a contención del gasto no son efectivas, debido a la cantidad que se necesita para el Estado funcione, sobre todo en cuanto a sueldos. “Quieren lograr más bien un impacto publicitario”, considera.

Piden cambios en la SAT

El auditor Chile Monroy opina que algunos contribuyentes faltan a sus obligaciones tributarias debido a las debilidades de la SAT.

Mucho se ha dicho que es necesaria una “reingeniería” en dicha entidad recaudadora. Dentro del estado, dentro de estos planes se tenía la opción de contratar a una empresa para tercerizar los cobros pero no prosperó por la oposición de varios sectores.

Para el analista del Centro Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), Ricardo Barrientos, entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) tienen expertos en ese tema que podrían ayudar a diseñar y llevar a cabo dicha ingeniería. “En lugar de gastar desmedidamente, podría ser incluso sin costo ya que esto no es una oportunidad de negocios”, considera.

“En Guatemala hay 16 mil economistas colegiados y 8 mil auditores que están capacitados para asesorar y ejecutar los cambios que se necesitan”, señala el economista Rodrigo Ponce.

POLITICA/SATLos consultados coinciden en que se debe empezar por despolitizar a la SAT y hacer cumplir lo que dice su ley orgánica en cuanto a que sea un ente descentralizado y con autonomía funcional económica, financiera, técnica y administrativa. Partiendo de allí, debe haber una coordinación técnica con el Ministerio de Finanzas y el Directorio para revisar las metas, respetando la  independencia en la SAT.

“Los cargos no deben estar sujetos a decisiones políticas sino a capacidad. Si alguien hace un buen papel como profesional debe permanecer en la SAT aunque cambie el gobierno. Así habría continuidad en los planes de trabajo”, opina Chile Monroy.

Otro problema que tiene la entidad es la falta de cumplimiento en su presupuesto, lo cual le impide hacer una labor de fiscalización más efectiva, debido al poco personal que tiene.

El peor escenario

En cuanto a la meta fiscal, Barrientos señala que es importante que se cumpla también con la ley. “En el Decreto 13-2013, o Ley de Transparencia, se establece cómo debe plantearse la cantidad a recaudar por medio de una Comisión Técnica”, señala. Sin embargo, precisamente la transparencia se ha visto afectada con el actuar de esta administración, sobre todo con la forma en que se aprobó el Presupuesto de ingresos y egresos 2015, así como lo allí contenido.

Si los números continúan como hasta ahora, por cuarto año consecutivo no se llegarían a las metas fiscales . “Y como ha pasado en años anteriores, el agujero se tapará con más deuda pública. Ya tienen preparados los préstamos y bonos que van a usar”, dice Maúl.

Maúl opina que en las próximas semanas se pedirá y aprobará una ampliación del presupuesto, pues es la salida más usual. “Esto se debe a que redujeron el pago del servicio de la deuda, pero eso no es posible según normas internacionales. Así que empezarán a buscar salidas”, finaliza.