A ver a ver, ¿dónde nos quedamos? Ah, sí. En el capítulo anterior de esta telenovela macabra estábamos a la espera de que la malvada bruja regresara de su viaje por Corea y diera explicaciones acerca de lo que pasó con su compinche, quiero decir, su secretario privado.

Pero ¿no les pareció patético el Presi tratando de dar explicaciones acerca del  viaje de su segunda? Sudando y no de calor, dijo que la susodicha venía el domingo, no había que ser muy observador para darse cuenta que algo no cuadraba.

Pero el evento más patético fue precisamente cuando Doña Señora Vice Doctora apareció. Moqueando dio una conferencia de prensa de lo más rara. Primero se enfrascó en una cháchara sobre que cuando aquí era de día allá en Corea era de noche para justificar que no hizo lo correcto. Como dicen los patojos, WTF?

Aparentando seguridad en sí misma, con una sonrisa como de guasón, repetía un discurso aprendido en el que la idea central era que había regresado ese día domingo. Pero cuando le preguntaban directamente se hacía bolas, sobre todo acerca de cómo huyó su secretario privado, a quien aseguró que despidió por teléfono. ¡Vaya una vicepresidenta profesional la que tenemos!

Pero como el necio encima “se va sobre la razón”, decía mi abuelita, ella ofreció para demostrar que acaba de regresar de su viaje doctoral una copia de su pasaporte que nunca llegó. Encima ya así enojada y prepotente, dejó a los periodistas hablando solos y salió huyendo.

Pero como las cosas que empiezan mal terminan mal, dejó olvidado su “chivo” (chapinismo para: papelito donde está la información que uno no se sabe de memoria) y allí se podía ver que se remarcaba “yo vine hoy domingo” como para que no se le olvidara. Duh? Qué tan tonto hay que ser?

Pero entre el cielo y la tierra no hay nada oculto, reza el dicho, así que pronto se supo que en realidad vino dos días antes, o sea el viernes, el mismo día que Pérez afirmó que ella no estaba. Sino fuera que por medio hay cientos de millones de quetzales robados, podríamos pensar que solo se trata de un caso de Dumb and dumber que no saben ni hablar con coherencia. “Es que yo no entendí que lo que ella dijo era que para ella era viernes”, atinó a decir el militar retirado.

¿En serio creen que alguien les va a creer unas mentiras tan descaradas? ¿tan estúpidos nos creen? ¿O será que ya perdieron el contacto con la realidad?

Pero dejando de lado los chistes y memes, hay algo muy turbio y muy sucio. El secre privado, cabecilla de la banda que se robó millones de millones que pertenecían al fisco, se esfumó llevándose valiosa información.

Lo opinión pública se inclina a pensar que el viaje a Corea, si es que ocurrió, es muy sospechoso. Una teoría dice que ella compró en línea el doctorado y cabal se fue unos días antes de que estallara el escándalo. Viajó sin seguridad de la SAAS, como quien dice muy apropiado para que no hubiera quien detuviera a alguien que quisiera escapar.

Si ella no estuviera involucrada, no le hubiera advertido al tal Monzón antes para que se escapara, sino a su guardia personal, pero si no tenía, a la Interpol o a alguna institución de seguridad.

Y es que toda esta gente no tiene el don de la palabra ni  de la inteligencia, ni siquiera del sentido común. Cuando les conviene, dicen que sabían de la investigación, claro, dando a entender que ellos supuestamente eran los más interesados e incluso “la pidieron”. Pero luego cuando se les pregunta por qué no hicieron algo para evitar no solo las huidas sino que siguieran robando, dicen que no sabían. No digo pues, puros enfermitos del hospital re-bonito Federico Mora.

Pero, ¿por qué negar que vino el viernes? ¿Por qué necesitaban esos días? ¿Para hacer negociaciones? ¿Preparar cohartadas? ¿Desaparecer evidencias? ¿Sacar dinero de lugares comprometedores? ¿Hacerle cirugía plástica al secre privado? ¿Desaparecerlo?

Una duda que rondó en la cabeza de todos cuando se supo sobre la captura de la banda en mención, fue por qué la señora Méndez, contratada precisamente para controlar las aduanas, no salió bailando. Algunos dicen que “el 1 y la 2”, como les dicen en las escuchas del caso, negociaron tanto al huida del mafiosón del Monzón, sino también la no acusación de la intendente y, claro, de la pareja de desgobierno.

Y es que la vez pasada no alcanzamos a comentar que en dichas grabaciones se menciona a una misteriosa mujer que los corruptos de La Línea llaman “la señora”, que al parecer es quien dispone y manda. Húm… ¿quién podría ser? No se me ocurre nada… otra vez, bitch please!

Para enfrentar el escándalo, la intendente siguió primero los pasos de la Vice y dio una conferencia de prensa para quitarse el clavo. También se enredó para explicar que no estaba en el país porque andaba representando a Guatemala en Chile, en una población muuuuy alejada en donde era difícil comunicarse y aún más todavía complicado volver. Ajá, sí pues. Y dice que por eso tardó en reaccionar.

Dio una y mil explicaciones pero no pudo aclarar cómo tantos robos ocurrieron en sus narices, pero, eso sí, se enfocó en hablar linduras de su trabajo. Pero ya nadie pareció creerle.  La capacidad de aguantar casaca (chapinismo para mentiras) se está agotando. La doñita intendente, que viene siendo una versión más pequeña y joven de la Señora B., no aguantó la presión y renunció como la gran p… Ay sí, ay sí, encima delicada. Ojala que si ella hizo algo fuera de la ley dejen de protegerla.

Pero todo esto tuvo un desenlace positivo, agridulce para algunos. El pasado jueves Pérez dijo que siempre sí se quedaba la CICIG, la misma que destapó la olla de grillos y otros bichos. Con cara de pocos amigos, el mandatario tuvo que sonreír a la fuerza ante la algarabía de muchos de los presentes.

Otra que no se le miraba nada bien, más parecida que nunca a Juan Gabriel, era la Señora B. a quien, por cierto, no le dio la mano el director de la CICIG y eso quedó registrado en un video. Allí se quedó ella con la mueca congelada y mascullando a saber qué palabras. Me recordó de cuando el vice de los USA tampoco quiso que ella fuera parte de la visita oficial. Ah de ser bien feo que lo ignoren a uno así, sobre todo en público. Pero, ni qué negarlo, ella se lo ha ganado a pulso.

Ojalá que la CICIG siga con su trabajo pero sin proteger a nadie, sin negociar la huida o la libertad de nadie. Es importante que todos estemos vigilantes de que así sea.

Por eso, queridos míos, es tan importante que hoy nos hagamos presentes en la marcha y digamos ¡no más corrupción! Aprovechemos que la CC ya dijo que es una manifestación legal, participemos pacíficamente pero con valentía, digamos lo que pensamos. Yo allí estaré, sin falta, me compré un sombrero en CH y un kit anti bombas lacrimógenas en la USAC.

Pero por favor mis amores, no sigan las provocaciones de gente que ya anda metiendo su cuchara para meter miedo e incitar a cosas fuera de la ley. Meditemos mucho qué es lo que más conviene para el país. Es bueno recordar cómo nos ha ido con golpes de estado anteriores. La historia sirve para que aprendamos de los errores del pasado.

Se me hace que la que sí va a ir “undercover” para pasar desapercibida es Doña Rosita. Ella también estaba fuera del país cuando estalló el escándalo, acogida por la pareja Biden y tomándose fotos con una sonrisa de oreja a oreja. Hasta más delgada y fashion se miraba.

Me alegra que haya dejado solo con sus mentiras a su marido y a su segunda. No vaya ser que resultara salpicada con tanta m… que voló por esos días.