En un noticiero matutino este miércoles se entrevistó a Claudia Méndez, exsuperintendente de aduanas.  Se le preguntó si durante el tiempo que estuvo desempeñándose en ese puesto, de septiembre 2013 a abril 2015, no se dio cuenta de lo que pasaba con las redes de corrupción. Ella respondió con una explicación muy larga que se resume en que sí detectó amenazas y anomalías, las denunció en los planes operativos anuales a donde correspondía y luego no pasó nada.

Hizo énfasis, como lo hizo en entrevistas anteriores, que ella siguió el procedimiento legal establecido en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). Allí se regula las funciones de cada entidad y hacer denuncias en el Ministerio Público, a decir de Méndez, no es una de las que le correspondían.

También aseguró que no tenía idea que dichas amenazas y anomalías eran ejecutadas por el mismo personal de la SAT, tampoco sabía cómo era su “modus operandi”. De haber sido así, asegura que lo hubiera denunciado de otra manera.

Contrario a lo que ha dicho la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), en el sentido que la investigación que hizo caer a la estructura criminal La Línea inició en mayo 2014, Méndez señala que la denuncia anónima a esa banda se recibió a inicios de este año.

Algunos analistas han dicho que Méndez era allegada a la Vicepresidenta Roxana Baldetti, y a su secretario Privado Juan Carlos Monzón, acusado de ser parte de La Línea y que permanece prófugo.

Al preguntársele a quién rendía cuentas desde su puesto, contestó que les reportaba al superintendente y a los miembros del Directorio. También dijo, como lo ha hecho antes, que llegó a ese puesto por intermediación del ex superintendente Omar Franco, hoy acusado por defraudación aduanera, y no por Baldetti.

También se le preguntó si se reunía con la vicemandataria y Monzón. En primera instancia evadió la pregunta a pesar de que en una conferencia de prensa dijo que sí lo había hecho por razones de trabajo. Finalmente, dijo que nunca se reunió con Monzón.

Volvió a asegurar que jamás se le requirió de parte de ninguna persona algo fuera de la ley y, curiosamente, también aseguró que le advirtió a todo el personal de aduanas por medio de una circular que no debían aceptar indicaciones que fueran ilegales, aun así fueran en su nombre.

Méndez señala que cree que ella también fue objeto de investigación de parte de la CICIG, pero que como no está ligada a la banda no fue involucrada ni acusada.