La noche de este lunes se dio a conocer que la comisión de “alto nivel” que había sido convocada por el presidente Otto Pérez Molina, para ayudar a rescatar de la crisis a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), ha quedado desierta.

Esto porque los tres economistas que habían aceptado participar en ella, e incluso se habían reunido con el mandatario, han decidido que lo más conveniente es dar marcha atrás. Ellos son Raquel Zelaya, Mario García Lara y Richard Aitkenhead.

El cuarto invitado era Juan Alberto Fuentes Knight, pero él declinó la semana pasada y dio fuertes declaraciones al respecto, junto al Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI). Por esa razón, los otros tres expertos decidieron dejar en manos de esa entidad la elaboración de un proyecto para mejorar al ente recaudador.

Se conoció que los cuatro convocados, incluido Fuentes Knight, en un inicio habían convenido que aceptarían, a pesar de considerar la tarea como “un riesgo político”, pero querían aportar en la coyuntura. Conforme los días pasaron, se dieron cuenta que la percepción era que el tema se había politizado, por lo que al final declinaron.

Tomaron en cuenta que para que las propuestas del ICEFI pudieran llevarse a cabo, debían disolver la comisión. Quedan a sí a la espera de que dicho instituto presente lo antes posible su iniciativa, esperando que sea lo mejor para resolver la crisis.

Esto ocurre en medio del escándalo provocado por la captura de una estructura criminal que se dedicaba a defraudar al fisco dentro de la misma SAT, compuesta por funcionarios, ex funcionarios y particulares.