Renunció, sí, a las seis de la tarde del viernes salió un sombrío presidente sin corbata a informar que su vice, su compañera de fórmula, había renunciado. Luego de largas horas de espera y especulaciones, con ojos tristes y la voz quebrada dijo que había tomado la decisión por razones personales. Todavía alcanzó a elogiarla, ¡vaya caradura!

Muchos nos quedamos sin palabras, otros estallaron en júbilo. Claro, hubiera sido mejor que ella misma llegara a hablar pero así son las cosas y, pues, se logró que renunciara. Supongo que era mucho pedir que llegara a dar la cara, sobre todo después del fiasco aquel de que “allá era de noche y aquí era de día”.

Amigos, compatriotas, estamos viviendo tiempos históricos. Si bien por un lado nuestra indignación sube día a día al conocer los actos de corrupción que se van descubriendo (miren la bomba que estalló por la red de corrupción de abogados y jueces), por el otro estamos presenciando el despertar de la gente que ya dijo ¡basta!

Es hermoso ver que Guatemala va saliendo de su temor de levantar su voz, miedo que fue heredado del conflicto armado interno. Y lo mejor es que esta presión y clamor está dando frutos, estamos viendo cómo va cambiando el panorama.

Parecía una tarea difícil pedirle la renuncia a la Rox porque ella estaba más aferrada a su hueso que chucho de finca hambriento. Así que hubo que presionar más, por varios frentes, un aliciente fue cuando se puso en marcha el antejuicio en su contra que ella trató de detener sin éxito.

Así se le mueve la silla a estas lacras, sin descanso y sin contemplaciones. La 2 se fue quedando sola, la fuimos orillando, así que no tuvo otra que irse porque somos sus patronos y nosotros mandamos.

Todo este drama duró varios días, pues la R anduvo desaparecida, nadie sabía de ella… fuentes fidedignas dan cuenta que el patatush le empezó cuando su amiga Reina del Sur soltó la sopa en los Estados Unidos. Ya siente que cuenta algo que la comprometa. Pero le terminó de dar el shucaque cuando se supo lo del antejuicio, allí sí hubo que darle calmantes y llamar a una ambulancia, que estuvo en la puerta varias veces por si las moscas.

Los rumores y las especulaciones iban y venían, decían que andaba tramando su siguiente paso, incluso las malas lenguas aseguraban que mandó una “comisión negociadora” a Panamá para un posible asilo. ¿Cómo la ven? Por esas oscuras intenciones, se cree que los gringos le van a quitar la visa.

Porque ahora que ya renunció ni crea que se va a ir así nomás. Debe dejar que se le investigue y dar cuentas de todos esos hechos en los que se ha visto involucrada. Para ella este no es el fin, sino el inicio de una nueva etapa de rendición de cuentas. Hay que tener un ojo encima de ella siempre, no vaya a ser que se nos desaparezca como su secretario privado.

Pero me contaron que los que no parecen ni inmutarse son los hijitos de la abnegada madre. En lugar de estar con ella, se la pasan de fiesta en fiesta. Es más, dicen que en plena crisis se fueron a Pana e hicieron una lujosa fiestona. Bien dijeron que no lloran por ella y que siguen disfrutando su vida de privilegios. No duden, patojos irresponsables, que eso se va a acabar muy pronto.

El Presi es el único que la sigue apoyando. Primero se hizo el loco, luego dijo que eran “un grupito” los que pedían la renuncia. Luego entendió otro mensaje, o se hizo el que no entendió bien. Ahora pide “paz social”, ¿qué pasa?, ya Otto ya, déjala ir.

El Papa Francisco dijo que la corrupción es una llaga putrefacta, así que estamos limpiando y desinfectando la herida para que al fin sane. Créanme que ahora nos ven con más respeto en el mundo, no más silencio, no más conformismo. El mensaje que mandamos es poderoso, estamos dándole esperanza a otros pueblos que están pasando por situaciones similares.

Sigamos pidiendo justicia, que caigan todos esos políticos, funcionarios, empresarios, abogados, jueces y todos los que tengan las manos manchadas de corrupción. Ellos nos han dejado sin el dinero de la salud, educación y seguridad. Incluso, le han puesto un precio a la justicia que tanta falta nos hace que funcione bien.

Sigamos con las exigencias, con las manifestaciones. Demostremos a los avorazados que quieren llegar a la Guayaba que LE TOCA a los honestos ser electos, porque no nos creemos tantos ofrecimientos vacíos. Recuerden que a mayor despilfarro de millones en la campaña, más deudas políticas que pagar.

Miren el despliegue de recursos en la proclamación del candidato de la corbata roja. Se calcula que gastó millones de quetzales en un solo evento de lo más pre fabricado y sin sentido.

Un día antes la plaza central se había llenado de dignidad, de gente espontánea y cívica. Luego llegaron los acarreados rojos en buses, tristes, apagados, daba pena verlos. Dejaron todo hecho un asco, cobraron y se fueron. Ese candidato dio un discurso para el olvido, mientras él se miraba incómodo y nervioso. Quizá ya siente el largo brazo de la justicia alcanzarlo, anda tratando de que no lo investiguen. (Y encima tratando de apropiarse la victoria de la renuncia de Baldetti como mitómano que es, ¡ve qué de a sompopo!).

Y es que pronto podría estallar la bomba de los dineros sucios que usan en las campañas, ¡ya van a ver! sería una fiesta quitar del panorama electoral a los que aceptan dinero ilícito.

Seamos constantes en la unión y la convocatoria, no descansemos hasta que los juzguen y se vayan al bote, y que nos devuelvan todo ese dinero que tanta falta hace. Qué chulada de belleza estamos logrando…