Este miércoles se hicieron 11 allanamientos en distintos puntos del país relacionados con las denuncias que interpuso el Banco de Desarrollo Rural (Banrural) por el delito de pánico financiero. El Ministerio Público informó que como resultado se  se capturó a Wilfer Oswaldo Sixto Avalos, detenido en San Miguel Petapa, Guatemala,

Esto fue provocado por rumores que aseguraban que dicho banco sería intervenido, lo cual provocó que varias personas retiraran su dinero. Al respecto, el Superintendente de Bancos, José Alejandro Arévalo dijo que la situación del sistema bancario es estable, sólido y solvente.

Señaló además que la  solvencia  y  solidez  de  la  banca  guatemalteca  ha  sido  reconocida  por  las  autoridades monetarias  del  país  y  por  organismos  financieros  internacionales, así como por  las calificadoras  internacionales  de  riesgo.

Acerca de los rumores de Banrural,  el  Superintendente  indicó  que  los  mismos  no  tienen  fundamento  alguno.  “Son totalmente infundados pero parecieran haber sido concertados y esparcidos de forma  deliberada, según  información  proporcionada  por  el  propio  banco, que lamentablemente  coincidieron  con  un  fin  de  semana  especial  por  celebrarse  el  día  de  la madre, época en que también aumenta el pago  de remesas del exterior  y se produce una mayor demanda de dinero en efectivo”, dijo.

El problema fue localizado originalmente en Quetzaltenango y San Marcos. El negocio bancario, en Guatemala como en cualquier  país  del  mundo,  se  basa  en  la  confianza  y  si  sus  clientes  se  dejan  llevar  por información falsa e infundada, obviamente podría afectarse la credibilidad de un banco.

Se informó que Banrural es el segundo banco a nivel nacional, con Q50 mil millones de quetzales de activos; tiene una tasa de crecimiento en los últimos años del más del 12% anual. En el año 2014 generó el monto más alto de utilidades; y con más de 7 millones de cuentas de  depósitos  siendo el  banco  que  posee  la  mayor  cantidad  de  cuentas. Posee suficiente capital que está en poder de casi trece mil accionistas.

Su patrimonio suma más de Q5 mil millones, con accionistas que representan a diversos sectores sociales como organizaciones de micro, pequeña y mediana empresa; movimiento cooperativo; organizaciones mayas y no lucrativas, entre otros. La adecuación de capital es muy superior al mínimo establecido del 10 por ciento, situándose en 13.8 por ciento; sus indicadores de liquidez exceden al encaje requerido que es de Q6 mil millones.

La SIB hizo un llamado a la población para no dejarse sorprender por rumores malintencionados. El superintendente recordó que comete el delito de pánico financiero quien elabore, divulgue y reproduzca por cualquier medio o sistema de comunicación, información falsa o inexacta que menoscabe la confianza  de  los  clientes,  usuarios,  depositantes  o  inversionistas  de  una  institución supervisada por la SIB, y que como consecuencia se  atente  contra  la  reputación  o  prestigio  financiero  de  la  entidad.

Esos  medios incluyen  cualquier  medio  escrito,  radiales,  televisivos,  cable,  internet,  Facebook,  twitter,  e incluso comunicaciones verbales. Las penas por cometer esos delitos son de 5 a 10 años de prisión y una sanción de Q100 mil a Q800 mil.