La semana pasada en la famosa Riviera Maya mexicana, se llevó a cabo la edición para Latinoamérica del Foro Económico Mundial. Un evento que reúne a los grandes líderes económicos, políticos y de organizaciones sociales de todo el continente americano. Los temas más relevantes incluyeron discusiones y análisis a profundidad, de los desafíos más importantes para la región, dentro de los cuales es importante mencionar por ejemplo: ¿cómo poder generar mecanismos y cambios estructurales que permitan que más personas salgan de la pobreza y se integren a la clase media? (cuya medida internacional dicho sea de paso, se refiere a aquellas personas que reciben entre US$10 a US$50 dólares al día, tienen dos ingresos por hogar y tienen como máximo 3 hijos con ese nivel de ingresos).

 

Las conclusiones más importantes del Foro se pueden resumir en tres grandes temas: instituciones más fuertes, políticas económicas que generen mayor desarrollo y una clase media que sea capaz de participar de una mayor prosperidad. Instituciones fuertes significa: aquellas que son transparentes, ágiles y creíbles, que generan mecanismos para luchar contra la corrupción, la criminalidad y que puedan potencializarse sobre la confianza de sus ciudadanos. Una estrategia de desarrollo económico, que permita la inversión en infraestructura para: la movilidad, la industria y el turismo, así como inversión en energía y conectividad que ayuden a elevar redes hacia la promoción de servicios y sectores de tecnologías de la información y la comunicación. Pero por último, la región debe ser capaz de encontrar soluciones viables a las demandas de la clase media, generar mayor número de empleos, acceso a capacitación técnica que permita elevar su productividad y mayor empoderamiento de la mujer, en donde todos los individuos tengan igualdad de oportunidades para lograr el desarrollo y bienestar. La clase media es la que generará el mayor dinamismo de América Latina y por ello las políticas públicas deben promover que más personas sean capaces de salir de la pobreza y que formen parte de una clase media pujante.

 

Para el caso de Guatemala, que justo está en medio de una de las peores crisis políticas de los últimos años, el desafío precisamente está en poder fortalecer sus instituciones para que se garantice la independencia de poderes, un factor determinante en cualquier modelo de desarrollo basado en un Estado republicano.   El mensaje para todos los partidos políticos debe ser muy claro: la participación política dentro de las instituciones del Estado, jamás debe ser un medio para enriquecerse. @jczapata_s