El movimiento ciudadano, tiene una barrera de entrada,  que le impide hacer los cambios políticos que hacen falta.  Esa barrera es un muro multicolor, que por décadas se ha venido construyendo con dinero y abuso de poder,  por una variedad de mal llamados  “partidos políticos” y que en realidad son vehículos electorales.
La voz de este movimiento ciudadano, es más  profunda que la frase Renuncia!  o Fuera a los corruptos!
Me refiero al Movimiento Ciudadano Auténtico!
No al bullicio de los oportunistas ideológicos, que pretenden sacar ventaja de la actual coyuntura.
Me refiero a la  indignación real,  generada por la perversión y la inmundicia
político-partidaria.
No se puede acceder a los cambios necesarios si no derribamos ese muro. Un muro vergonzoso, sobre el cual se han venido apoyando las peores figuras que han desfilado por un sistema político que hace rato esta podrido.
¿Como derribamos ese muro?
Propongo que primero le abramos un agujero,  tan grande, que permita a todos los ciudadanos decentes de este País atravesarlo.
Permitámosle a los comités cívicos electorales, que pueden postular candiatos a diputados, tanto del Congreso de la República, como a  una Asamblea Nacional Constituyente.
El Movimiento Ciudadano Auténtico,  está indignado,  no solo por los recientes actos de corrupción, sino por un sistema político que se ha convertido en una forma de enriquecer a los gobernantes de turno.
No alcanzarían las cárceles del país si se investigara, juzgara y condenara, a la gran cantidad de asesores, funcionarios, alcaldes, diputados, gobernadores, miembros de consejos de desarrollo, Secretarios, Ministros, Vicepresidentes y Presidentes, que desde 1985 se han enriquecido, a costillas de los impuestos y recursos de los ciudadanos.
La corrupción, como prioridad para estos oportunistas sin ideología, sin capacidad y  sin valores, ha causado la muerte de muchas personas en el precario sistema de salud, la ignorancia de miles de niños que no tienen acceso a educación y la miseria por falta de oportunidades.
Abrir este agujero en ese muro, respetando el orden constitucional, si es posible Guatemala!
Este es el momento de enfocar la voz de los guatemaltecos, que no vivimos del sistema, sino de los que trabajamos para superarnos, a pesar de los obstáculos del sistema.
Es el momento para exigir al Congreso de la República, a cada diputado, encarándolo uno a uno,  que no legisle para sus intereses, sino para los nuestros, los de la mayoría que reprochamos y nos indigna la corrupción. De los que soñamos con una Guatemala en donde se respete la vida, la libertad y la propiedad.
Es tiempo para liberalizar la participación ciudadana, de romper las cadenas del dinero y abuso de poder, de quitarle privilegios a los partidos políticos.
Una vez perforado ese muro,  derribémoslo, estableciendo que con un número significativo de firmas del padrón electoral, puedan existir candidaturas independientes, a la Presidencia de la República de nuestro País.