El jefe de Gobierno guatemalteco, Otto Pérez Molina insistió en declaraciones vertidas este lunes, en que no dejará su cargo hasta el próximo 14 de enero, fecha en que por mandato constitucional, le toca dejar el puesto para el cual resultó electo en 2011.

El mandatario  informó esta mañana que buscará soluciones a la problemática que vive el país junto a Luis Rabbé, presidente del Congreso y dijo que invitó al encargado de dirigir la Junta Directiva en el parlamento a una reunión para ello.

Sin embargo, no todos los sectores están de acuerdo con la permanencia de Pérez Molina en la más alta investidura del país. Este día, el Centro para la Defensa de la Constitución (Cedecón) emitió un comunicado de prensa en donde dice que en aras de restablecer la credibilidad y confianza de los ciudadanos en la institución del Presidente de la República, el mandatario debe evaluar, dentro del marco constitucional, su separación definitiva del cargo”.

El Cedecón argumenta que lo anterior servirá para evitar los riesgos de ingobernabilidad, alteración de la paz social y lograr una revitalización de la legitimidad de la que debe gozar quien ejerce como Jefe de Estado y representa la unidad de la nación.

Los exponentes también se refieren a la creciente desconfianza en el sistema de justicia, el cual atribuyen a los señalamientos contra funcionarios y eso incluye a una magistrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), lo cual consideran, “es deber ineludible de las más altas autoridades del Organismo Judicial, tomar todas las medidas necesarias para fortalecer y evitar un mayor deterioro del sector justicia”.

El  Cedecón pide en su comunicado la separación de los funcionarios cuya permanencia afecta gravemente la institucionalidad, sin importar su alta investidura.